Buenaventura y el Chocó: Uribe

Fecha

Bogotá, 23 de mayo de 2017

Autor

Por: Álvaro Uribe Vélez

Bogotá, 23 de mayo de 2017 (CD). Texto de la intervención del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, durante la sesión plenaria al referirse a la situación de Buenaventura y el Chocó.
 
“Para expresar toda la solidaridad con Buenaventura y con el Chocó, toda la preocupación por el desdén del Gobierno y toda la preocupación por el oportunismo de los violentos que en Buenaventura han pretendido anular la validez de esta protesta social.
 
Por supuesto, alguien que estuvo ocho años en la Presidencia, que está activo en la política, no puede referirse solamente al presente y al futuro, tiene que hablar también de qué pasó.
 
Con mis limitaciones y defectos, con errores y faltantes que puedan imputarse a los gobiernos que presidí, tuvimos un  diálogo sincero, permanente, afectuoso con la comunidad de Buenaventura y con la comunidad del Chocó. 

Cuando empezó nuestro gobierno la carretera Cali a Buenaventura estaba bloqueada por las acciones violentas, la seguridad democrática permitió una gran recuperación en esa materia, lo mismo en el puerto.
 
En infraestructura hicimos, con una inversión de 180 mil millones, la vía alterna interna del puerto contratada honorablemente con la administración Pastrana; recuperamos el ferrocarril entre Buenaventura y Cartago con una inversión de 150 millones de dólares en ese proceso.
 
En materia portuaria obligamos, mediante una modificación del convenio de concesión, a la concesionaria del viejo puerto a modernizarlo para la productividad en Buenaventura con una inversión de 400 millones de dólares y adjudicamos las concesiones de los puertos de Aguadulce y del Terminal de Contenedores de Buenaventura.
 
Además de los dineros del narcotráfico que se decomisaron en la época, se dejó una partida, que se estimaba, podía alcanzar para tres mil 500 viviendas, han construido una cuarta parte; dimos los primeros pasos en la profundización del canal de navegación; con motivo de los Juegos Nacionales se concluyó un escenario deportivo que había sido semiabandonado años anteriores.
 
En aquel acuerdo de prórroga del Plan Colombia, que lo satanizaron denominándolo ‘el acuerdo de las bases’, que fue iniciado cuando era Ministro el actual Presidente y después fue llevado a los anaqueles por él mismo, se estaba estudiando la construcción del aeropuerto internacional para tener en sus alrededores una zona de logística y desarrollo industrial.
 
En Familias en Acción dejamos 17 mil 500; cuando empezó nuestro gobierno el Sena atendía anualmente a 10 mil personas, al final atendía 51 mil por año; en la misma proporción se avanzó con la atención a los ancianos.
 
Todo esto es poco frente a las necesidades de Buenaventura, seguramente falto mucho, pero eran buenas semillas.
 
En el régimen subsidiado de salud cuando llegamos había 63 mil personas afiliadas, cuando terminamos 196 mil.
 
Por supuesto, con el hospital en las circunstancias en las que está, prestarles servicios de calidad a la comunidad es imposible.
 
En una visita que hizo la Comisión Séptima el año pasado a Buenaventura, me permití proponer que se considerara un manejo del hospital en coordinación con el grupo de empleados y de trabajadores, habíamos tenido nosotros una buena experiencia en el hospital de Popayán y en el hospital de Pereira con eso que nosotros hemos llamado el sindicalismo de participación.
 
La administración Pastrana hizo un contrato significativo para el acueducto y el alcantarillado y nosotros honramos año tras año el aporte de esas cuotas.
 
En cuanto al Chocó, para no ser exhaustivo, me voy a referir a lo siguiente:
 
Allí dejamos una empresa nueva de servicios de energía eléctrica que ha mejorado sustancialmente en relación con lo que había antes; llevamos a Empresas Públicas de Medellín a administrar el acueducto de Quibdó; hicimos electrificación en sitios bien lejanos del departamento, y deploro que cuando nosotros pudimos llegar a Riosucio y a otros municipios y quedó en plan la línea que atravesaría el río Atrato para llegar a Acandí -que ya lo habíamos conectado con los sitios turísticos cercanos a la frontera con Panamá- ese proyecto también se ha abandonado.
 
Ahora que hubo un nuevo aniversario de la tragedia de Bojayá y que el autor de la tragedia de Bojayá es hoy figura pública, con todas las posibilidades de elección y con todos los beneficios de la impunidad, debo recordarle a los senadores asistentes y a la teleaudiencia que nosotros reconstruimos Bojayá e hicimos un municipio digno, lo mismo en Bahía Cupica hubo unos avances.
 
Hicimos allá en Quibdó el mejor edificio del Sena de Colombia, con unas condiciones totalmente ajustadas a los requerimientos climáticos y avanzamos en ese programa tan importante, que me introdujo mi predecesor el presidente Pastrana, de Familias en Acción; procuramos que el régimen subsidiado de salud tuviera ciento por ciento de aseguramiento en la población chocoana, y que el Bienestar Familiar tuviera ciento por ciento de cobertura en la niñez chocoana.
 
Pero, sí, cuando hicimos la intervención dejamos allí en el hospital a Caprecom, en la convicción de que lo iba a hacer bien y vino la politiquería de Caprecom y eso termino convertido en un desastre.
 
¿Cómo pretender que haya un buen servicio de salud para una población que había ganado un aseguramiento del ciento por ciento, si  la politiquería acabo con entidades aseguradoras y prestadoras de servicios como Caprecom?
 
El país no necesita anuncios electorales, al país no se le puede tratar como a una masa dispuesta a venderse.
 
Eso que quien me antecedió en el uso de la palabra denunciaba que ocurrió en Buenaventura, donde el mandatario fue con la chequera a comprar el voto, también pretendió hacerlo el año pasado en el plebiscito en ciudades como Barranquilla.
 
El país lo que necesita es una administración austera, que sea capaz de recuperar la economía -como va la economía aquí para nada va a haber recursos- que sea capaz de recuperar la dinámica de la política social y que tenga un dialogo, no de ocasión, no de elecciones, sino permanente, con cariño, con solidaridad, sin promeserismo, pero con compromiso profundo con la población, con los sectores populares de la patria”. 
 
(FIN)