Constancia/ ¿Hacia dónde va la seguridad de Bogotá y del país?

Bogotá, 12 de mayo de 2015 (CD). La siguiente es la constancia presentada este martes por el Senador Orlando Castañeda Serrano en la sesión plenaria, frente a la situación de inseguridad por la que atraviesa la ciudad de Bogotá:   “Esta es la pregunta que cada día nos hacemos millones de ciudadanos que habitamos esta ciudad. La inseguridad en nuestra capital, se ha convertido en uno de los principales flagelos y de los más difíciles de erradicar, tan grave es, que ha trascendido a las principales ciudades del país. Delitos como el hurto con armas cortopunzantes, o armas de fuego, atracos, a personas, residencias, almacenes, bancos, vehículos de servicio público, etc, y a plena luz del día, reflejan la trascendencia del problema y la necesidad de coordinación de estrategias de todo el nivel gubernamental.    Gastaríamos toda la tarde relacionando apenas algunos de los casos tan graves de inseguridad, tanto en Bogotá como en el resto del país. La percepción de inseguridad va en aumento. Algunas de las cifras oficiales de la Policía Metropolitana de Bogotá, del 8 de mayo, informan que: “En el periodo transcurrido de enero a  abril del 2014 “se han denunciado 690 casos de robos a tiendas de barrio en Bogotá”, al día roban al menos 5 tiendas, las cuales han sido atracadas 2, 3, 4, 5 y hasta seis veces de acuerdo con las denuncias presentadas”.   El mismo informe resalta, que “si bien no todos dejaron víctimas mortales, los hurtos se relacionan por las cuantiosas pérdidas económicas. La cifra es 18 veces superior a la que han dejado los robos a grandes superficies o almacenes de cadena en lo recorrido del 2015”. Esto, debido a que, mientras en los grandes establecimientos las pérdidas oscilan en los 568 millones de pesos, la suma global de los más pequeños propietarios, alcanza los $ 10.525 millones, en dinero, ropa, licor y víveres, afectando a la pequeña empresa, y a la economía de la clase media trabajadora.   Lo insólito de estos casos, es que la Policía, logró el año pasado la detención de 96 personas por este delito, personas que vuelven a reincidir porque un juez los deja en libertad, por diversas razones que están plasmadas en nuestro ordenamiento jurídico, entre las que están, la cuantía del hurto, el hecho de que nadie resulte herido, o porque no usaron armas, entre otras.   Un informe publicado por la Secretaría de Gobierno el mes pasado, establece que el hurto a personas ha aumentado en un 9%. Ejemplos de ello son los atracos ocurridos a finales de abril, dentro de los articulados del sistema Transmilenio. En uno, más de 30 pasajeros fueron intimidados y atracados con armas cortopunzantes, por varios hombres (los testigos hablan de entre 6 y 11), el otro sucedido a un bus del SITP cuando cuatro jóvenes (al parecer menores de edad) atracaron a por lo menos doce personas, atacándolos con cuchillos. De acuerdo a este mismo informe, el día sin carro del pasado 22 de abril los hurtos aumentaron en un 6%. Se sabe también, que estas cifras pueden aumentar, debido a que muchas personas no denuncian por la falta de efectividad en las  acciones  de la justicia contra los delincuentes.   Señores del Gobierno Nacional y Distrital, hasta cuándo vamos a permitir que el problema de inseguridad se nos siga saliendo de las manos y cobre más víctimas en el patrimonio y la vida de las  personas. Necesitamos urgente una articulación que hoy no existe entre el Gobierno Distrital, el Gobierno Nacional y la Justicia, pues a pesar de las capturas que hace la Policía Nacional, los delincuentes regresan a las calles, y además encuentran nuevas formas para delinquir.   ¿No es suficiente motivo la defensa del patrimonio y de la vida de los colombianos para establecer frentes en coordinación con los diferentes niveles del Gobierno que le hagan frente a este flagelo?”   (Fin)