Constancia/ “La incautación de armas en un barco chino y el tráfico de inmigrantes por parte de las Farc”

Bogotá, 18 de marzo de 2015 (CD). Texto de la Constancia presentada este miércoles por la senadora Thania Vega en la Comisión Segunda:

“Observamos con profunda preocupación dos hechos de particular relevancia que hasta el momento han tenido una tenue difusión por parte de los medios de comunicación y que no han sido objeto de reacciones contundentes por parte de las autoridades competentes. En medio de lo que se ha denominando como “proceso de paz”, se han presentado toda suerte de omisiones en lo que respecta involucre a las Farc, so pretexto que se está negociando con esta organización criminal, perpetradora además de un sinnúmero de crímenes de lesa humanidad.

En primera instancia, aquí hay que hacer un llamado de atención categórico al señor Ministro de Defensa Nacional, así como a la Fiscalía General de la Nación y por supuesto, al equipo negociador del gobierno en La Habana, para que le expliquen al país y al Congreso de la República, cuál era el destino real del cargamento ilegal de pólvora, armamento y municiones incautado en días pasados a un barco que portaba la bandera China y que transitaba por aguas colombianas.

El debate y la discusión van mucho más allá de la simple imputación de cargos al ciudadano de nacionalidad China. No es un asunto de menor importancia que a nuestro territorio estuviesen ingresando de manera ilícita y clandestina 100 toneladas de pólvora, más de dos millones de fulminantes, 99 núcleos de proyectil y 3.000 casquillos de referencia para la construcción de cañones de infantería.

Mucho más grave y sospechoso aún es que el material incautado no guardaba relación con la hoja de ruta del barco y su trayecto comprendía los puertos de Cartagena y Barranquilla, hasta llegar a La Habana (Cuba), lo que se constituye en una perversa coincidencia. Conforme con lo anterior, las autoridades correspondientes deben esclarecer quién o quiénes eran los destinatarios de este arsenal bélico, máxime, cuando ciertos sectores del país se jactan ante la comunidad internacional que en ‘Colombia están soplando vientos de paz’. Sin embargo, este hecho demuestra todo lo contrario.

Como también demuestra lo contario una noticia conocida el pasado vienes 13 de marzo, en virtud de la cual, el frente 54 de la organización narcoterrorista de las FARC estaría utilizando una nueva modalidad de traficar y transportar droga, sumado el indignante hecho de utilizar a inmigrantes como mercancía para sus fines delictivos.

El Mayor Néstor Gallardo, Segundo Comandante de la Armada Nacional del Urabá, pudo constatar que el frente 54 de las Farc cobra dinero a inmigrantes africanos, asiáticos y cubanos para ayudarles a cruzar el Tapón del Darién, además de obligarlos a transportar droga. La ruta que usan los narcoterroristas parte de Quibdó por todo el río Atrato hasta Puente América y de Puente América hacia Perancho y Cacarica, pasando por la frontera de Panamá. También se pudo constatar que emplean una ruta alterna que parte desde Medellín, Río Sucio, Puente América y continúan así el recorrido ilegal hasta llegar a su destino.

Lo que llama profundamente la atención es que las judicializaciones sólo se han hecho contra los inmigrantes, 18 en total, mientras que quienes los obligan a cometer el delito bajo amenaza de muerte, siguen en la más extraordinaria impunidad. ¿Dónde queda entonces el discurso falaz y desafiante del Secretariado de las Farc cuando han negado sistemáticamente que no trafican con drogas?

Estas infortunadas circunstancias no demuestran cosa distinta que la falta de seriedad de unas negociaciones en las que la contraparte terrorista se burla de la institucionalidad del Estado y cada día se fortalece en su capacidad de maniobra, rearme y manipulación. De continuar en este camino de desaciertos y omisiones a cargo de quienes compete la salvaguarda de la Constitución y la Ley, la paz no pasará de haberse convertido en un tema mediático, populista y electoral”.

(Fin)