Constancia/ Nueve puntos sobre el proceso de paz: senadora Paola Holguín

Bogotá, 27 de mayo de 2015 (CD). En sesión plenaria de este miércoles, la senadora Paola Holguín dejó como constancia nueve puntos en los que expone algunas de las preocupaciones y críticas al proceso de paz en La Habana. 1. Durante el ‘proceso habanero’, mal llamado ‘proceso de paz’, el grupo terrorista FARC ha cometido 943 atentados; ha dejado 1.983 civiles y miembros de la Fuerza Pública heridos; asesinado a 826 colombianos y secuestrado a 80. 2. Rechazamos que el Gobierno, el Fiscal y algunos sectores políticos del país pretendan equiparar a los miembros de la Fuerza Pública con los integrantes de las FARC. Los primeros representan la fuerza legitima del Estado; los otros, a un grupo narcotraficante, terrorista y reclutador sistemático de niños. 3. Hay sectores que hablan con el deseo. Argumentan que han existido gestos de paz, cuando los hechos es que esa organización terrorista continúa reclutando menores, secuestra, trafica con droga, extorsiona y asesina, incumpliendo los denominados ‘ceses unilaterales’. 4. La opinión pública mayoritariamente ha rechazado la impunidad, la participación en política por parte de quienes han cometido delitos de lesa humanidad y la forma como el Gobierno está conduciendo el mal llamado ‘proceso de paz’. 5. La prueba de que no es un mito que este proceso tenga como consecuencia la llegada del Castro-Chavismo a Colombia, es la carta que, según el terrorista Carlos Lozada, envió Juan Manuel Santos a las Farc, en donde manifestó sus coincidencias con la Plataforma Bolivariana y, por ende, dejó el espacio para negociarlo todo, tal como se va evidenciando en los preacuerdos, que demuestran que ha habido negociación del modelo económico, político y social del Estado. 6. Reiteramos nuestra preocupación sobre las Zonas de Reserva Campesina, que si bien son legales desde 1994, son una estrategia de control territorial y social de las Farc, como aparece en las comunicaciones de computadores incautados a esta organización terrorista, y que llevaría a la configuración de ‘republiquetas’ al servicio del narcotráfico, con ausencia del Estado y controladas por el terrorismo. 7. A los justificadores del terrorismo les recordamos que la Farc controla el 60% de la cocaína que produce Colombia, lo que le representa ingresos por 1,7 billones de pesos al año. No se puede ocultar que este grupo, es uno de los mayores carteles del narcotráfico en el mundo y es aliado de grupos terroristas como ETA, IRA, Al Qadea, los carteles de droga Jalisco Nueva Generación, Sinaloa, Cuinis, Zetas, entre otros. 8. Ante los recientes ataques terroristas y las suspensión del supuesto ‘cese unilateral’, algunos sectores reviven la propuesta del cese bilateral, obligando al Estado a incumplir su deber constitucional de conservar el orden público en todo el territorio. 9. Insistimos en nuestra propuesta de un cese unilateral verificable de toda actividad criminal, como punto de partida que tiene como requisito una zona de concentración, y la desmovilización y el desarme como punto de llegada. Reiteramos que las FARC no pueden seguir posando de políticos en La Habana, mientras continúan asesinando, reclutando, secuestrando y traficando droga en Colombia. (Fin)