Constancia/ Panorama económico desalentador y preocupante y el Gobierno no se da por enterado: María del Rosario Guerra

 

Bogotá, 14 de abril de 2015 (CD). Las siguientes son las constancias radicadas por la Senadora María del Rosario Guerra durante la sesión plenaria:

"Panorama económico desalentador y preocupante; y el Gobierno no se da por enterado"

Me asaltan muchas preocupaciones sobre la economía colombiana para el presente año. La proyección de crecimiento de la economía es de 4,6%, mientras que para el 2015 las perspectivas se reducen al 3,6%, según el Banco de la República. Preocupa también el comportamiento de la inflación, cuya meta para el 2015 muy seguramente no va a cumplirse. Según el Banco de la República, frente a la meta de 3%, la inflación en febrero se situó en 4,36%.

De otro lado en el frente externo preocupa la caída en las exportaciones, de 58.824 millones de dólares en 2013, a 54.795 millones de dólares en 2014. La reducción de la IED, que pasó de 16.133 millones de dólares en 2013, se situó entre enero y noviembre de 2014 en 14.037 millones de dólares según las últimas cifras del Banco de la República. Y el déficit en cuenta corriente en 2014 se espera cierre por encima del 5%, el más alto en los últimos 15 años.

A lo anterior se suma el deterioro del índice de confianza de los consumidores en febrero según Fedesarrollo, y que el 81% de los colombianos percibe aumento en la corrupción.

Este panorama no puede ser más desalentador y preocupante, y parece que el gobierno nacional no se da por enterado. Por ello hago un llamado al equipo económico para que con mensajes contradictorios, derroche, inseguridad y politiquería no continúen menguando la economía colombiana.

Constancia/ Llamado de atención a Canciller para que adopte medidas efectivas y haga respetar los derechos de los colombianos en Venezuela

Es de gran preocupación la situación que viven nuestros compatriotas residentes en Venezuela; motivo por el cual quiero dejar la presente constancia.

Según diversas fuentes, el número de colombianos que viven en el vecino país ronda los 4 millones; personas que no sólo tienen que soportar la escasez que afecta dicho país, sino malos tratos y discriminación también.

A las largas horas en filas para poder adquirir los elementos básicos de alimentación y aseo, se le suma la discriminación para acceder a ellos. Nuestros hermanos residentes en el vecino país denuncian, y así ha sido recogido por los medios de comunicación, que luego de estar varias horas en las colas, al llegar a pagar les piden identificación, y si son colombianos no los dejan comprar. En muchos casos son además retenidos y luego deportados.

En lo que va corrido del año, 1.600 personas han sido deportadas en medio de malos tratos e impidiéndoles recuperar sus pertenencias, producto de su trabajo por muchos años.

Así, no sólo padecen la arbitrariedad de un régimen que no respeta ni a sus nacionales, sino que se ven forzados a regresar al país sin nada, pues por lo que trabajaron tantos años, es dejado en Venezuela.

Hago un llamado de atención a la señora Canciller para que tome cartas en el asunto y adopte medidas más efectivas para hacer respetar los derechos de nuestros hermanos en el vecino país y evitar una grave crisis social. La dignidad de los colombianos debe estar por encima de cualquier otros intereses.

(FIN)