Constancia/ Pensar diferente hace parte de la democracia: Representante Tatiana Cabello

Bogotá, 11 de febrero de 2015 (CD). El siguiente es el texto de la constancia radicada en sesión plenaria por la Representante por Bogotá, Tatiana Cabello.

“Quiero dejar constancia del atropello mediático y político que en la oposición recibe de parte del Gobierno.

El hecho de estar en una democracia nos permite expresar abiertamente nuestras opiniones y sentir que lo hacemos como un derecho y una obligación. Esa voluntad popular que nos entregó cerca de 7 millones de votos y nos entregó la responsabilidad de no tragar entero y exigir condiciones dignas en la búsqueda de la paz, comprometernos con el renacimiento de la seguridad democrática y proponer alternativas para la inclusión social.

Esa es nuestra tarea, ese es el mandato de nuestro electorado. En los últimos días hemos recibido una andanada de calificativos e improperios de parte del señor Presidente de la República que solo ratifican su profundo rechazo a escuchar las voces críticas y creer que solo su pensamiento y actuar es lo correcto. Nuevamente salen de sus labios palabras como ‘fascistas’, ‘mentirosos’ ‘enemigos de la paz”… ¿Acaso tenemos que pensar, actuar y recitar lo que él piensa para evitar que nos persiga con sus calificativos venenosos?

Cuando desde el Centro Democrático hemos criticado al Presidente Santos y su gobierno diciéndole derrochón, clientelista o corrupto, es porque hemos encontrado argumentos suficientes en el gasto público, la contratación estatal y la distribución de cargos a diestra y siniestra. Cuando él nos tilda de ‘enemigos de la paz’ o ‘fascistas’ se refiere a posiciones personales en los que cree que solo su paz con concesiones al grupo terrorista de las Farc, es viable.

PUES NO; así como los liberales, los conservadores, La U, los Verdes, el Polo, los independientes, los que no tienen un partido establecido, etcétera, nosotros también queremos la paz. La queremos tanto, que la hemos analizado y hemos recorrido el país recogiendo las intenciones y voluntades del pueblo colombiano. Entonces, tildarnos de enemigos es no solo una inexactitud sino una gran mentira y un señalamiento calumnioso que solo sale de los labios de alguien que piensa que si una voz se levanta a opinar diferente, eso es un enemigo.

El enemigo de la paz –en el rigor de la palabra- vendría a ser el señor Juan Manuel Santos, el fascista –en el rigor de la palabra- si vendría a ser el Señor Presidente Juan Manuel Santos. Su forma autoritaria y unilateral de concebir el desarrollo de una sociedad atacada por el terrorismo, es precisamente lo contrario a lo que profesa. Día a día sus decisiones y las solicitudes de la guerrilla nos va dando la razón y esa razón histórica hablará del derroche que se ha desplegado para convencer un país que la paz significa entrega y significa impunidad.

Mi constancia hoy es para decir eso: el gobierno de Juan Manuel Santos si es entonces el fascismo en ejercicio, es la mentira a flor de labios, es el olvido para brindar seguridad democrática, es el derroche de contratación para convencer a la sociedad de lo que él quiere y es la mezquindad con la verdadera inversión social.

Todo se lo hemos argumentado. Él a nosotros nos califica desde su deseo de que no lo critiquemos.

 (FIN)