Constancia/ Tiempo perdido por la suspensión de la seguridad democrática, lo han ganado los narcoterroristas de las Farc

Bogotá, 26 de mayo de 2015 (CD). El siguiente es el texto de la constancia radicada por el Senador Carlos Felipe Mejía durante la sesión plenaria.

“Están demostrando las Fuerzas Armadas institucionales que es posible controlar y derrotar a las fuerzas insurgentes que siguen delinquiendo y atentando contra todos los colombianos. Se añora hoy la seguridad democrática y se percibe que el tiempo perdido por la suspensión de esta exitosa política, lo han ganado en espacio, tiempo, dinero y estrategia los narcoterroristas de las Farc. La parálisis y el nulo avance en los diálogos por más de un año, según lo ha reconocido el mismo Gobierno, obedecen más que al objetivo legítimo de lograr la paz, al procedimiento que tercamente el Gobierno ha insistido en mantener a pesar de todas las violaciones a la anunciada tregua unilateral y al incumplimiento de sus promesas en los diálogos, que no generan ningún tipo de confianza por parte del pueblo colombiano hacia las supuestas intenciones de paz de la agrupación guerrillera.

Definitivamente nadie entiende el manejo de la información por parte del Gobierno, de sus voceros y de los medios de comunicación, sobre lo que ocurre o no ocurre en el cada vez más enredado proceso de diálogo en La Habana. Cada que el Presidente Santos refuta grandilocuentemente las críticas, comentarios o sugerencias que los críticos, la oposición, los analistas o los ciudadanos en general hacen a este proceso, la respuesta es ¡mentiras, mentiras, mentiras!

Ayer el Presidente manifestó que hay que acelerar los diálogos incluso en el tema del cese bilateral del fuego, en los medios de comunicación se está sembrando la idea que el cese bilateral puede ser la forma en que se evitarían hechos como la masacre de los soldados o los resultados de los bombardeos legítimos por parte de nuestro ejército.

Mucho nos tememos que se esté preparando el ambiente para lo que puede estar ya definido.

Lo que se percibe cada que se anuncia como un acuerdo o alguna decisión con respecto al proceso de paz, es que el Gobierno parte de aseverar que algo específico no se hará y que son calumnias de los amigos de la guerra. Pronto aparece el vocero de turno, el Fiscal o un columnista afín al Gobierno, hacen una propuesta, el Presidente o un Ministro o el jefe de la comisión negociadora la desmiente o la descarta. Pero poco a poco va saliendo a flote, se preparara de antemano a la opinión pública para que cuando se diga que sí, que si es verdad, ésta ya no es extraña en la opinión general y se vende como un avance en la negociación.

¿Por qué no puede ser considerada la propuesta del Centro Democrático para poder continuar los diálogos, de exigir una zona de concentración de las Farc; con verificación internacional mientras se logran los acuerdos, pudiendo incluso seguir los jefes de este grupos dialogando en La Habana? Esta sí sería en la práctica un cese bilateral, pero el cual gozaría de la confianza de los colombianos en las supuestas intenciones de paz de los narco terroristas. Ya demostró el M-19 que una concentración genera la solución rápida y efectiva del conflicto y los colombianos acogen a los desmovilizados en la institucionalidad con generosidad.

Ya nos ha pasado con el tema del narcotráfico en el proceso de paz. El Presidente ha dicho que son mentiras del fascismo de derecha que en este asunto se esté cediendo. Pues hoy, en las zonas en las cuales operan las Farc a su antojo como Catatumbo, Putumayo y parte del Cauca, los cultivos de coca y el narcotráfico han aumentado de manera exponencial. Son zonas de reserva campesina ya en operación. Y el premio mayor, ya no habrá fumigaciones por razones de salubridad. ¿Cuánto falta para que se concrete un verdadero acuerdo y este sea refrendado por los colombianos? No decía el candidato Presidente hace un año que la paz estaba de ‘un cacho’?

Pues proyecten cifras y se imaginarán los colombianos las ganancias que en mil días de proceso de paz, de privilegios y concesiones del gobierno ha ganado el cartel de narcotráfico más grande del mundo...deben estar haciendo cuentas de los millones de dólares que perderían de llegar a un acuerdo. Y ni hablar del fortalecimiento de su aparato terrorista al interior del País... me pregunto, ¿con las escandalosas cifras en millones de dólares que llegan cada día de diálogos a las arcas de las Farc; terminarán firmando algo y desmovilizándose? Ver para creer, van mil días...”

(FIN)