“Después de la reconfortante visita del Papa, se ratifica la poca confianza en el futuro del país”: Carlos Felipe Mejía

Fecha

Bogotá, 12 de septiembre de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

Bogotá, 12 de septiembre de 2017 (CD). El senador Carlos Felipe Mejía expresó su preocupación ante diversos acontecimientos que vive Colombia y que ratifican las razones por las cuales los ciudadanos no tienen confianza en el futuro del país.

 

Durante la sesión plenaria el Congresista destacó la visita del papa Francisco al país, que calificó como reconfortante para los colombianos, pero recordó, por ejemplo, cómo las cifras de la economía nacional no son optimistas para el desarrollo de la nación.

 

Adicionalmente se refirió a los incumplimientos de los integrantes de las Farc con los acuerdos pactados con el Gobierno, el incremento de la inseguridad, entre otros temas.

 

El siguiente es el texto de la constancia radicada por el senador Carlos Felipe Mejía.

 

“Después de la reconfortante visita del Papa Francisco y de regreso a la dura realidad nacional, la cual es imposible de esconder, nos encontramos con un inicio de semana en el cual los acontecimientos ratifican la poca confianza que los colombianos tienen en el futuro del país.  Dice el banco de la República que en los primeros cinco meses del año la industria decreció 1.3% y al excluir refinación se contrajo un 3% la reducción del comercio fue de 1.4% y decrecieron las áreas aprobadas en construcción y la producción de cemento.   El último año la cartera riesgosa y vencida registraron incrementos superiores al 30%, y pronostica el Banco de la República un pobre crecimiento para 2018 del 1.8%.  Sombrío panorama económico para el país.   

 

El diario oficial El Tiempo, informó ampliamente este fin de semana, como un grupo significativo de narcotraficantes pudieron ingresar todos o en parte a las listas de las Farc, para lavar no solo sus crímenes sino los bienes mal habidos. El Gobierno ha tratado de presentar esto como un intento que no fue permitido, pero hasta el comisionado  reconoce que un alto número de estos se presentaron falsamente y están en revisión. Esto no es más que una estrategia de las Farc, para mantener una doble condición en el proceso.

 

El guerrillero Rodrigo Cadete, comandante del frente 27 de las Farc, se abrió del proceso, para continuar con sus actividades criminales en el Caquetá. Desde septiembre del año pasado se conoció que este señor llevaba una doble condición: mientras asistía a la conferencia de las Farc, lideraba una disidencia en el Meta. Es un discurso hábilmente diseñado por las Farc, por un lado sostienen que la implementación por parte del gobierno no avanza al ritmo acordado o al que ellos pretenden, y con esto justifican que cabecillas de sus cuadros delictivos asuman el mando de las falsas disidencias, ante la pasividad y tolerancia por parte del gobierno.

 

Con este doble juego se confirma que las Farc nunca han renunciado abiertamente al narcotráfico. Según el acuerdo ningún miembro de las Farc podría ser extraditado por delitos cometidos antes de la firma. Pero como continúan en la rentable actividad, la cual además les permite recibir recursos del posconflicto en las regiones donde desarrollan los cultivos, manifiestan que algunos desconfían del gobierno, ya que al continuar traficando podrían ser extraditados, por lo que estos prefieren la ilegalidad de las disidencias y la organización Farc mantiene esta doble careta con la que engañan a los colombianos.

 

El anuncio que se hizo aprovechando la visita del Santo Padre, de un cese al fuego bilateral con el Eln, más parece una estrategia dilatoria de la negociación que conviene a las dos partes del incierto e indefinido acuerdo pero no a los colombianos. Se ha querido presentar al Eln, como un grupo con limitada capacidad de confrontación armada, pero esa no es la realidad, gracias al acuerdo con las Farc, el Eln ha copado espacios con la complacencia de las Farc, mantienen el secuestro al cual ahora llaman una actitud defensiva, continúan la extorsión justificándola en una actividad de sobrevivencia y el sabotaje a toda la infraestructura es incierto en el borroso acuerdo de cese al fuego.

 

Para rematar ayer el Fiscal General de la Nación manifestó: “tenemos 401 jueces en investigación penal, 14 distritos judiciales intervenidos, 21 casos de violación al sistema aleatorio del reparto, y hemos judicializado en estos 12 meses a 55 fiscales”. Esto sumado al escándalo cada día más creciente del cartel que conformaron algunos magistrados en las altas cortes, ratifica la incertidumbre y la desconfianza con que iniciamos la semana “pospapa”. Sin duda el ejemplo de  reflexión que nos dio Francisco en su paso por Colombia, es lo que más requerimos ahora que iniciamos campañas electorales y se juega el futuro de este país como nación y como democracia”.

 

 

 

(FIN)