"El pueblo colombiano es un gran pueblo que merece un mejor gobierno" Uribe en España

Fecha

Madrid, España, 21 de junio de 2017

Autor

Por: Álvaro Uribe Vélez

"En 2018, no vamos a eliminar los acuerdos con Farc, pero sí vamos a modificarlos": Uribe

Madrid, España, 21 de junio de 2017 (CD).  Texto de la participación del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, durante el evento ‘Nueva Economía Fórum’ que se cumplió en España.

 

José Luis Rodríguez (JLR). Excelentísimas e ilustrísimas autoridades, señoras y señores: como Presidente de Nueva Economía Fórum tengo el placer de darles de nuevo la bienvenida al Fórum Europa, la tribuna política y económica que organizamos con la colaboración de Asisa, BT y Red Eléctrica de España.

 

Hoy tenemos el honor de recibir, por cuarta vez en este foro, a don Álvaro Uribe, senador y expresidente de la República de Colombia. Le va a presentar don Pablo Casado, vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular. Querido Pablo la tribuna es suya.

 

Pablo Casado. Buenos días, embajadores, autoridades, compañeros de partido, senadores, sobre todo senadores porque hoy en el Congreso estamos rivalizando con la sesión de control y por supuesto, también querido José Luis, Presidente del Foro Nueva Economía y patrocinadores.

 

Quiero empezar mostrando la solidaridad de mi partido, y estoy convencido también del gobierno, con el pueblo colombiano después del atentado sufrido en los últimos días y el secuestro que conocimos también hace pocas horas. Esperamos que podamos pasar página de una historia que Colombia ya ha empezado a superar y sobre todo queremos mostrar nuestra cercanía con las familias de las víctimas y por supuesto, también, con todo el pueblo hermano de Colombia.

 

Quería empezar lanzándoles una pregunta, porque me imagino que ustedes se preguntarán qué hago yo, una persona irrelevante, presentando a uno de los mayores estadistas de las últimas décadas. Y me temo que no voy a poder contestar a esa pregunta porque es la que yo me hice cuando me lo planteó, lo que sí que voy a intentar contestar, a lo largo de las breves palabras, es el por qué para mí es un honor, probablemente uno de los mayores honores de mi corta carrear política, el evento de hoy. 

 

En primer lugar, a título personal, para mí el presidente Álvaro Uribe es un referente personal, moral y político. Lo es por sus principios inquebrantables, por su liderazgo político, por sus convicciones morales, por esa política ya célebre de mano firme con corazón grande, que hizo, que revolucionó, enderezó el rumbo de su país como pocos mandatarios han conseguido en la historia reciente.

 

Le conozco desde hace, aproximadamente, una década. La primera vez que coincidí con él fue durante un terremoto en Valparaíso, durante la toma de posesión del presidente Sebastián Piñera. No pasó nada, fue una amenaza que no tuvo consecuencias, pero les aseguro que ese mole de mármol y esas lámparas tan grandes parecía que se iban a caer sobre nosotros. Allí ya vi a un Presidente Uribe que no se inmutaba, probablemente porque ha sufrido en sus carnes otro tipo de seísmos en su carrera política. Es verdad también que el Presidente Aznar y el Rey Felipe allí presentes, en ese momento Príncipe de Asturias, tampoco se inmutaron demasiado.

 

La segunda vez que lo vi fue en el Palacio de Nariño, fue en una recepción en la que lo que más me sorprendió fue su cercanía, éramos varias personas y nos despidió a todos por nombre de pila y les aseguro que yo no era nadie importante, como para recordarlo.

 

Y luego a partir de 2010 coincidí con él bastante a menudo en Washington. Primero cuando daba clase como profesor en Georgetown y de nuevo cuando tuve el honor, también, de coordinar un proyecto académico en la John Hopkins en el cual él, era miembro del board.

 

También me sorprendió un rasgo que es, lo trabajador y lo responsable, aunque tuviéramos un debate insignificante y tuviera que recorrer el mundo para dedicar siete horas a esas deliberaciones, venía, no dormía y se volvía a ir.

 

En segundo lugar, no solo es un honor a título personal sino que es un honor por lo que ha hecho por Colombia. Escribía García Márquez que por fortuna Macondo no es un lugar sino un estado de ánimo, y yo creo que la Colombia del Presidente Uribe ya es un concepto, es un símbolo, es el símbolo de orgullo, de patriotismo, de unión y yo creo que es algo extraordinario que en un país un mandatario haya conseguido cosas tan pequeñas pero tan revolucionarias, como permitir que alguien no se sienta inseguro en su propia vivienda o conseguir que alguien pueda ir por carretera a visitar a unos familiares sin ser secuestrado o asesinado.

 

Esto no es casual. El Presidente Uribe tiene una formación académica espléndida, tanto en Colombia como en los Estados Unidos; fue Alcalde de Medellín, fue Gobernador de Antioquia, fue el primer Presidente elegido en primera vuelta, después de la reforma y fue el primer Presidente en superar la barrera del 60 por ciento en su segundo mandato.

 

Impulsó la política de Seguridad Democrática sabiendo que solo con seguridad podría haber libertad, solo con libertad podría haber inversiones, solo con inversiones podría acabar con la pobreza y hacer cohesión social. Esa política de Seguridad Democrática tuvo unas dramáticas y felices consecuencias: los secuestros bajaron a la cuarta parte, los asesinatos bajaron a la mitad, los atentados bajaron un 60 por ciento y los asaltos a poblaciones se redujeron por seis durante su mandato. Mano firme, corazón grande, sin complejos, sin rodeos, afrontó las necesidades de un gran país.

 

Esto le costó cuatro atentados, alguno célebre por lo escandaloso, el burro bomba del que salvó su vida y por cierto siempre interesándose y entrando en la zona de peligro acordonada para interesarse por su equipo de seguridad y por los demás.

 

Esto tuvo una consecuencia en la economía: el PIB durante su mandato creció un 6 por ciento, el desempleo bajó al 11 por ciento y las inversiones extranjeras subieron hasta la cifra de 10 mil millones de euros.

 

Pero en tercer lugar también es un honor presentarle, por lo que ha hecho por España. El Presidente Álvaro Uribe es un gran amigo de nuestro país, no sucumbió a lo que el señor Buendía decía sobre la fibra de los imanes y los cálculos astronómicos, los sueños de la transmutación que ya sufrió en plena ola del socialismo del siglo XXI en su querida tierra y en su querido continente. Todo lo contrario, evitó los estragos de ese populismo y, además, le hizo frente. Nunca toleró, además, las oleadas de nacionalismo antiespañol en su país, siempre defendió la seguridad jurídica de las empresas españolas en Colombia.

 

Con Aznar combatió las conexiones del terrorismo etarra con las Farc. Con Rajoy, ya desde otro momento, ha aplaudido, ha colaborado y ha agradecido la negociación dura, pero exitosa, del Presidente de España para retirar la necesidad de visado Schengen para los ciudadanos colombianos.

 

Favoreció el turismo, la inversión, la cooperación con nuestro país. Vio a España siempre, no como un país en el que hay que buscar supuestos agravios históricos, sino con el que hay que construir juntos el futuro y, sobre todo, apostó por la Alianza Atlántica, apostó por la amistad con Estados Unidos y con España mientras otros miraban a Cuba y a Venezuela y lo siguen haciendo. Y acabo ya. Por todo esto que he dicho, es un honor presentar para mí presentar a Álvaro Uribe.

 

Es verdad que hay un cuento muy bonito de Borges, Ulrica, que para él era muy importante pero que lo llevó incluso a la lápida de su tumba que decía que ser colombiano es un acto de fe y yo estoy muy de acuerdo, no siendo colombiano, pero conociendo al Presidente Uribe, porque creo que Álvaro Uribe hace precisamente de su patriotismo, de su servicio público, de su vocación un acto de fe. Fe en sus principios, en sus valores de libertad y seguridad; fe en la justicia sin atajos ni rodeos; fe en su patria a la que ha consagrado y sigue consagrando su vida; fe en Lina y de sus hijos que pueden estar muy orgullosos de tener un padre y un esposo valiente, honesto, y que ya forma parte imprescindible de la historia contemporánea.

 

Ojalá, en vez de hacer series de Escobar, hubiera series de Uribe. Estoy convencido que su vida es un ejemplo para todos, que tiene que ser aún más conocida y, estoy convencido, que aún le quedan a esa serie los capítulos más importantes. Por eso, agradezco a los organizadores que organice este tipo de encuentros para dar a conocer más la voz de Álvaro Uribe y le agradezco muchísimo a él que haya tenido la deferencia inmerecida de pedir que le presentara y, por supuesto, le agradezco mucho todo lo que ha expuesto, su amistad con España, su servicio a Colombia y el referente moral, político y personal que es para todos nosotros.

 

Querido Presidente, tiene la palabra.

 

Álvaro Uribe Vélez (AUV). Muy estimado don José Luis Rodríguez, muy estimadas autoridades, don Pablo Casado, muy distinguidas señoras, muy distinguidos señores, amigos de los medios de comunicación.

 

Me honra mucho volver a España y a este Foro de Nueva Economía que fue tan generoso durante los años en los cuales yo ejercí la Presidencia de Colombia.

 

Quiero agradecer inmensamente esta invitación que coincide con la invitación que me ha hecho la Universidad Católica de Valencia para participar mañana, en esa histórica ciudad, en la Cátedra de Santo Tomás Moro.

 

Pablo Casado es una figura bien promisora de las juventudes democráticas de España, de nuestra Iberoamérica y del mundo, se ha excedido en su generosidad.

 

En alguna investigación judicial me preguntaron a mí ¿Qué hacía usted en tal campaña? Lo que yo hago: yo soy un agitador político de la calle, de los valores democráticos. Eso me resume don Pablo, usted se ha excedido y muchas gracias.        

 

Quiero estimados periodistas hacer la siguiente anotación: Yo estoy en la oposición en Colombia por convicciones, por lo que veo en el país que lo considero inconveniente.

 

Una cosa es la oposición al Gobierno y otra cosa es mi afecto y mi valoración del pueblo colombiano. El pueblo colombiano es un gran pueblo. Colombia ha sido un país de instituciones, de democracia, de empresa privada, un país de emprendimiento.

 

He dicho que el pueblo colombiano, su historia, sus expectativas, su vocación de emprendimiento merecen un mejor gobierno.

 

Cuando yo formulo críticas al estado actual de Colombia, algunos dicen: “bueno eso hace daño a la inversión”, al contrario, cuando los países tienen alternativas, que además luchan para que se reconstruya una gran confianza de inversión, eso tiene que darle confianza a los proyectos de inversión nacionales e internacionales.

 

Yo he venido mirando a América Latina alrededor de lo que llamo los cinco principios tutelares de la democracia: la seguridad, la confianza de inversión, la política social, la institucionalidad con la independencia entre instituciones y el pluralismo participativo.

 

Que, por ejemplo, en Venezuela se han eliminado totalmente y estamos ante esa emergencia democrática.

 

Quiero referirme a tres de ellos en el caso colombiano actual, a la evolución de la seguridad, de la inversión, y -por supuesto- al impacto en la política social y al tema de la negociación con el grupo terrorista Farc, el cartel de cocaína más grande del mundo.

 

Siempre he expresado que la seguridad es un valor democrático y una fuente de recursos, no es lo único que se necesita, pero es un valor fundamental para la confianza de inversión.

 

Y que un país que quiera tener confianza de propios y de extraños, como Colombia, necesita trabajar la seguridad con valores democráticos, la confianza de inversión y la política social simultáneamente.

 

El año 2000 me preguntaba yo, ¿por qué Colombia, que tuvo la menor interrupción democrática en el siglo pasado, la de México fue de 12 años, la nuestra fue de 4; por qué Colombia  que nunca tuvo default; por qué Colombia que nunca participó en los problemas de las crisis de las deudas en los años 70 y 80 en América Latina; por qué Colombia que nunca puso en riesgo la empresa privada, era un país con una muy baja tasa de inversión privada?

 

La respuesta fue: la violencia, el narcotráfico, los grupos terroristas. Entonces nos propusimos el rescate de la seguridad, de la mano de la política de promoción de inversiones y de la mano de la política social.

 

Sin una política social se deslegitima una política de promoción de inversiones y sin una política continuada, de apoyo a la inversión privada, es insostenible la política social. Recuerdo en el año 2003, un 17 de diciembre, en una conversación con el presidente Chávez, él me preguntaba cómo evaluaba yo las políticas sociales suyas en Venezuela.

 

Le dije: Presidente, ¡son buenas! no las conozco en detalle, pero un país tan rico como Venezuela no puede tener pobreza. Y agregué: si quieren mantener unas políticas sociales en expansión, denle un apoyo permanente a la empresa privada.

 

Con una empresa privada afectada, limitada o expropiada no hay políticas sociales sostenibles. Él me contestó que no, que Castro en los años 80 había indicado la necesidad de que América Latina tuviera un socialismo con petróleo y señaló a Venezuela. Le dije, no te basta.

 

Yo creo que América Latina tiene dos ejemplos bien paradigmáticos: la confianza de inversión privada a principios de los 60 en el Brasil, que fracasó porque no estuvo acompañada de unas políticas sociales, y el fracaso de las políticas sociales contemporáneas de Venezuela, porque no ha estado acompañada de una gran política de inversión privada.

 

Yo dejé a Colombia no convertida en un paraíso, pero con mis faltantes y omisiones, con errores que pudieron cometerse, el país iba mejorando. Iba mejorando sustancialmente en el tema de seguridad, en reducción del narcotráfico, en inversión doméstica, en inversión extranjera y en política social. Algunos temas que me llevan a mí a hacer oposición a este Gobierno, que ayudamos de manera determinante a elegir en 2010.

 

Por ejemplo, en el periodo 2002- 2010 el homicidio bajó en Colombia de 28.837 casos a 15.459. Ha seguido bajando, en el 2016 se registraron 12.262, pero hay casos de gran preocupación. Ciudades como Cali, como ciudad de Medellín que, no obstante tener excelentes alcaldes, siguen con unas tasas de homicidio sumamente preocupantes. Es el Gobierno Nacional el que tiene que manejar la seguridad.

 

Y con una anotación, la permisividad con el narcotráfico, la permisividad con la extorsión, la permisividad con el control territorial que ejercen grupos criminales, ha llevado a que la ciudadanía no resista, no ofrezca resistencia, porque no hay ejercicio de autoridad del Gobierno. Entonces, mucha ciudadanía se ha tenido que someter a grupos criminales y eso ha llevado a que los grupos criminales disminuyan el asesinato, porque no lo necesitan, porque tienen control territorial.

 

En efecto, el secuestro bajó en los años nuestros de 2.282 casos a 282; en el 2016 hubo 205, pero el país empieza a tener unos casos de secuestro de empresarios bien preocupantes en las zonas urbanas, en las zonas rurales. Bien preocupante el tema inversión, en esos años bajó de 2.083 casos denunciados a 1.352. El año pasado se denunciaron 4.539 y el país ha perdido confianza en la denuncia. Creo que uno de los logros del gobierno nuestro, con sus errores y omisiones como lo he dicho, es que la ciudadanía ganó confianza en las autoridades, además cooperaba con ellas, nosotros tuvimos 4 millones 600 mil colombianos que cooperaban con las Fuerzas Armadas, que no estaban armados, trabajaban con un celular, aprovechamos la expansión de las comunicaciones y de su señal en Colombia. Se creó una gran confianza policía-ciudadanía; fuerzas armadas, fuerzas militares-ciudadanía; sectores de la justicia y ciudadanía.

 

Pues bien, si en ese momento, cuando había una gran confianza para denunciar, se presentaron 1.352 casos de extorsión, uno diría que eso estaba reflejando casi el ciento por ciento; pero el año pasado, cuando se ha perdido la confianza para denunciar, cuando la respuesta que dan algunos ciudadanos es que si no pagan extorsión, si en lugar de pagar la denuncian corren riesgo a su vida, porque no sienten que haya una política de seguridad, porque encuentran a las Fuerzas Armadas, a la Policía desmotivadas.

 

Y a pesar de que los ciudadanos tienen miedo a denunciar, hubo 4.539 casos, quiere decir que un porcentaje muy alto, que acrecienta mucho más la cifra de la realidad de la extorsión, se ha venido dando en Colombia.

 

En efecto, las voladuras de oleoducto se habían bajado mucho, de 86 a 31, pero en el 2016 ya se dieron nuevamente 49 y en lo corrido del 2017 se han presentado 28 casos en el oleoducto Caño Limón. Eso nos ha llevado a que se dejen de exportar 893 mil barriles, más o menos equivalente a un día.

 

El terrorismo

 

En los años nuestros, los actos terroristas bajaron de 1.645 a 471, en la actual Administración, en el 2014 subió a 763. En ese momento, el acuerdo con las Farc permite que esos actos terroristas bajen a 215, en el año 2016.

 

Pero hay nuevamente una tendencia de deterioro. De abril del año pasado hasta este momento, en la sola ciudad de Bogotá, las estadísticas de la Policía registran 10 casos de terrorismo y preocupa mucho, además de la extorsión, otras cifras de los delitos contra el patrimonio. Todo lo que les he dado son cifras oficiales y Colombia es un país que ha tenido unas fuentes de cifras oficiales con alto nivel de credibilidad, nosotros no utilizamos cifras paralelas.

 

Cuando uno mira los delitos contra el patrimonio y examina qué ha pasado en el hurto a personas, vehículos, motos, residencias, comercio, entidades financieras, en el período 2010-2016, estos delitos han aumentado entre el 62.7% y el 126.5%

 

Hay un tema de mucha discusión: el crecimiento del narcotráfico. Cuando mi antecesor el presidente Pastrana firmó el ‘Plan Colombia’ con los Estados Unidos, una gran política, una gran decisión, se hablaba de que Colombia tenía 170 mil hectáreas de narcotráfico. La semana pasada el Secretario de Estado de los Estado Unidos y el senador Marco Rubio, en una audiencia en el Congreso norteamericano, afirmaron que los radares de los Estados Unidos detectaban 188 mil hectáreas, habíamos bajado a 42 mil.

 

En el período 2000-2012, que corresponden dos años al actual Gobierno, se había bajado de 172 mil, de 170 mil a 42 mil y ahora los Estados Unidos habla de 188 mil. Hace unos meses, Naciones Unidas expresó que su cifra le daba 96 mil hectáreas, pero que en los últimos dos años los cultivos habían crecido 47 mil hectáreas en Colombia.

 

Esto está acompañado de un crecimiento exponencial de la drogadicción. Hace muchos años, cuando empezó el narcotráfico, se decía que Colombia nunca sería consumidor, mucho menos nunca sería productor, mucho menos consumidor y después nos convertimos en el primer productor de coca del mundo.

 

Las Farc pasan de ser una guerrilla marxista-leninista, estimulada por Castro, por Unión Soviética, a principios de los 60 y se convierte en el primer cartel de cocaína del mundo y tenemos hoy un grave problema de drogadicción en todo el país.

 

Si habíamos logrado esa gran reducción de la droga hasta el año 2012 y ya no tenía incidencia relevante en el PIB ¿qué explica este crecimiento? Tiene una explicación: el acuerdo del Gobierno con el grupo terrorista Farc y es una de las razones que nos ha llevado a muchos a estar en la oposición.

 

Por ejemplo, en ese acuerdo, desde el año 2012, no obstante que fue firmado el año pasado, desde el año 2012 se conoció que el Gobierno aceptaba que en el caso de las Farc, el narcotráfico, como la extorsión, el secuestro, el atraco a bancos, etcétera, se considerarían delitos conexos con la rebelión, delitos conexos con el delito político, por ende sus responsables no irían a la cárcel, no podrán ser extraditados, tendrán, gozarán de todas las prerrogativas de elegibilidad política y, además, el Gobierno se comprometió a cesar las fumigaciones aéreas y, en cuanto a la erradicación manual, aceptó que solo podría ser voluntaria, no obligatoria.

 

Y se fueron desmontando programas tan importantes como el programa ‘Familias Guardabosques’. Colombia -que es un país de un millón 142.000 kilómetros cuadrados-, tiene 600 mil kilómetros de selva.

 

Si ustedes me preguntaran ¿cuál debería ser la principal contribución de Colombia en la política contra el calentamiento global? Les diría preservar esa selva, que ha tenido en el narcotráfico el mayor enemigo.

 

En el gobierno nuestro nos ayudó mucho España, nos ayudó la Unión Europea. Don Pablo, España no tiene solamente un significado histórico de socio en la integración Iberoamericana, es el gran enlace nuestro con la Unión Europea, fundamental, por ejemplo, para los acuerdos que se firmaron como el acuerdo de Libre Comercio, el acuerdo del diálogo político, el acuerdo en materia de derechos humanos.

 

Pues bien, teníamos 100 mil familias rurales, que previamente habían estado en el narcotráfico, se retiraron del narcotráfico, se comprometieron a mantener las áreas libres de droga, a vigilar la recuperación del bosque y eran remuneradas por el Gobierno, programa que se desmontó.

 

El gobierno nuestro extraditó cerca de 1.200 narcotraficantes, 14 de los grupos paramilitares, algunos de las Farc. Hoy estos narcotraficantes de las Farc no van a la cárcel en Colombia y el Gobierno se niega a extraditarlos.

 

¿Qué ha pasado? El país tiene hoy, dicho por la Fiscalía de Colombia, aproximadamente 3.500 organizaciones criminales. Todo delito en áreas de Farc se habla de disidente Farc, ya hay una gran discusión porque el Gobierno con sus cifras minimizaba los grupos disidentes de Farc y ayer aparecía en un noticiero de televisión una información de mucha mayor cantidad de grupos disidentes de Farc.

 

La otra guerrilla, el Eln, que ha hecho varios atentados en Bogotá, no estoy hablando del doloroso último atentado al que se refirió don Pablo porque todavía las autoridades no han expresado qué organización es la responsable de ese atentado, pero el Eln es responsable de muchos. Esa guerrilla estaba prácticamente desaparecida, ha tomado una gran fuerza, sigue delinquiendo en Colombia, muchos de Farc simplemente han cambiado de brazalete, hoy tienen los brazaletes del Eln y el mal ejemplo cunde, a Farc se le permitió que siguiera asesinando mientras avanzaban en las conversaciones, el Eln tiene instalada con el Gobierno una mesa de diálogo en Quito y sigue asesinando, secuestrando, extorsionando en Colombia.

 

En el área donde han secuestrado los dos periodistas holandeses hace unas pocas horas, operan el Eln, opera las Farc, operan otras bandas criminales, es un área fronteriza con Venezuela, porque la dictadura de Venezuela tiene los siguientes grupos armados para escalar su represión: la Guardia Nacional de Venezuela, el Ejército de Venezuela, los colectivos privados que ha armado el gobierno y que están asesinando al pueblo de Venezuela y las dos guerrillas colombianas: el Eln y las Farc.

 

Esa zona donde han secuestrado a los dos periodistas holandeses, es una zona contigua, es una zona en la frontera con Venezuela que, desde que llegó Chávez, han convertido a Venezuela en un santuario de terroristas.

 

Por supuesto, nosotros tenemos otro motivo de mucha preocupación: el deterioro económico.

 

La economía puede tener momentos de dificultades, fases negativas de la economía, a nosotros lo que nos preocupa es que una fase negativa esté acompañada o soportada en un deterioro de la confianza de inversión.

 

Si no hay deterioro de la confianza de inversión, se supera. Así superamos la crisis de 2008-2009, donde, no solamente sufrimos las crisis de la economía internacional, sino el cierre del mercado por parte de Chávez a los productos colombianos y la implosión de las pirámides financieras del narcotráfico en Colombia, que intervino nuestro gobierno, pero había una gran confianza de inversión. Ahora se ha deteriorado esa confianza de inversión.

 

Vamos a mirar unos temas de crecimiento, de formación bruta de capital, de plataforma competitiva y del sector financiero y de petróleo.

Por ejemplo, en el año 2002 el crecimiento de la economía fue del 0,8, pero en el 2007, cuando ya llevábamos cinco años de esas políticas, ese crecimiento estuvo en el 8.

 

Cuando viene esa crisis de la economía internacional, acompañada de las dos crisis particulares de Colombia que les he referido, Brasil, Chile y México tuvieron crecimientos negativos muy altos. Colombia logró un crecimiento positivo del 1,9 y el siguiente año ya estaba en el 3,6 y el siguiente en el 6,4.

 

Y eso se ha venido deteriorando, porque ya el año pasado fue del 2,7, este año en el primer trimestre del 1,1.

 

Pero esto no es, como lo ha dicho el Gobierno, un tema de petróleo. Colombia nunca fue un país petro-dependiente. Aquí empieza a haber un tema de desconfianza de inversión.

 

Yo medía siempre en el gobierno qué está pasando con inversión, qué está pasando con formación bruta de capital, y miraba mal la formación bruta de capital, porque puede haber un flujo de inversión extranjera que simplemente sea compra de activos en Colombia y que no necesariamente se traduzca en expansión de la capacidad productiva.

 

Entonces, teníamos unos registros muy altos de formación bruta de capital, el año pasado fue negativa, 3,6. Por ejemplo, en maquinaria y equipos fue negativa del 15 por ciento; este año, en los primeros tres meses fue negativa del 0,7, adicional al negativo del 3,6 del año pasado; y el reporte de confianza de industria en abril de este año fue negativo del 8 y medio por ciento. Es mi gran preocupación: el deterioro de la confianza de inversión, que el Gobierno siempre lo niega, pero las cifras muestran otra realidad.

 

Por ejemplo, cuando examinamos nuestra plataforma competitiva, Colombia se había convertido en un gran líder latinoamericano en ese reporte del Banco Mundial que es el Doing Business, habíamos logrado la posición 37, ahora estamos en la 51.

 

Nos mantenemos en el otro indicador del Foro Económico Mundial, más o menos en la misma posición, entre el 68 y el 61.

 

Entonces se habla de que el país, para mejorar la competitividad, tiene el tema de las concesiones de Cuarta Generación; está bien, sin embargo, yo veo unas preocupaciones.

 

Una preocupación con las concesiones de Cuarta Generación es que abandonaron muchas vías importantes que el país venía haciendo.

 

Una segunda es que hay parálisis de obras, como en el caso Odebrecht en una de las autopistas más importantes del país que es la Autopista Bogotá-Santa Marta, 1.100 kilómetros. Suspendido Odebrecht por los problemas de corrupción, ya debería estar reactivado ese contrato con otra empresa. Ese contrato se adjudicó hace muchos años, Odebrecht tiene uno de los tres tramos.

 

Y vemos otra preocupación, si se deterioran los indicadores fiscales financieros del país y ya hay unas advertencias peligrosas de las calificadoras de riesgo, la última es de Nomura, se puede dificultar mucho la financiación de esas autopistas.

 

A mí me correspondió resolver todos los litigios de inversión extranjera que en su momento tenía Colombia. Nos propusimos resolverlos. Recuerdo dos con España, el Metro de Medellín y Comsa, que era la construcción de la autopista de Bogotá al río Magdalena, conflictos que llevaban muchos años y los resolvimos, e hicimos una cosa importante para superar el temor de los funcionarios al firmar ese tipo de acuerdos, hecho el acuerdo, pero antes de formalizarlo, los publicábamos a la ciudadanía y solamente cuando hubiera una especie de visto bueno ciudadano, de visto bueno de órganos de control se formalizaba y eso dio mucha tranquilidad.

 

Una de las propuestas de nuestro Partido, el año entrante ya elecciones, es crear un mecanismo de aval moral que supervise acuerdos rápidos entre inversionistas y el Estado colombiano que supere los litigios de inversión.

 

Esos litigios de inversión sin soluciones ágiles, rápidas que le den credibilidad a la opinión pública se convierten en un gran obstáculo a la confianza del país.

 

Este Gobierno desmontó la Ley de estabilidad, yo creo que los países hoy, en el caso latinoamericano, no les basta con tener unos incentivos de inversión en un momento, porque el inversionista se pregunta: bueno, hoy me dan esos incentivos y quién me asegura que en cuatro o cinco años con un cambio de gobierno no los quiten. Por eso nosotros creamos la Ley de los acuerdos de estabilidad.

 

Y ocurre lo siguiente: yo recuerdo haberle dicho al actual Gobierno cuando empezaba, no quiten las normas de estabilidad, no quiten los incentivos de inversión que Colombia lleva muy poquitos años recibiendo una gran inversión con una gran confianza interna y me dijeron, no se necesita. Y el Gobierno quedó muy tranquilo porque los quitó, quitó los incentivos tributarios, quitó la Ley que permitía los acuerdos de estabilidad y durante unos años continuó la inversión.

 

Lo que realmente ocurre es que siempre hay unos intervalos, por ejemplo, el día que se toman unas decisiones de fomento de la inversión, al otro día no aparecen esas inversiones, las empresas tienen que estudiar esas normas, mirar los proyectos, estudiar la factibilidad, financiarlos y cuando se toman decisiones contrarias, como las que ha tomado Colombia en los últimos años que derogan los incentivos de inversión, tampoco aparece una inversión negativa de inmediato, porque vienen en camino una serie de proyectos de inversión que finalmente siguen su curso, pero el desmonte de los inventivos de inversión y de las normas de estabilidad que empezaron con la llegada de este Gobierno, ya se expresan en la disminución de inversión y en ese indicador negativo de la formación bruta de capital.

 

Impuestos. El Business Insider del Reino Unido, dice que la economía colombiana es la cuarta en el mundo con mayores impuestos. El Gobierno ha dicho que deja en la Ley una senda para disminuir impuestos en los años que vienen, en opinión nuestra, si no hay una reducción del 2,6 del PIB en materia de gasto público no es posible una reducción de impuestos.

 

Una de las propuestas de nuestro partido es que Colombia tiene que reducir sustancialmente los impuestos, crear mecanismos de estabilidad en las normas y eso va a obligar a una gran reducción del gasto público.

 

El tema del endeudamiento del sector público. El endeudamiento del sector público en nuestros años bajó del 55,7 del PIB al 43,1, está en el 54,8, y entonces cuando uno lo mira con países desarrollados que han tenido endeudamientos del 120 del PIB dice, bueno, no obstante que haya pasado del 43,1 al 55 por ciento es bajo, lo que pasa es que en la caja tiene un gran peso, o sea que hay que medirlo por el peso en la caja.

 

El sistema bancario colombiano, desde la reforma del Presidente Pastrana y las reformas que introdujo nuestro gobierno, es un sistema con bastante estabilidad, con bastante solidez, pero no se puede dejar de mirar el deterioro que se ha venido presentando poco a poco de la calidad de la cartera.

 

Colombia que no ha sido un país dependiente en petróleo, en el año 2002 tenía mil 632 millones en reservas, lo dejamos en dos mil 58, el año pasado terminó en mil 665, no obstante que la producción en nuestro gobierno pasó de 570 mil barriles al día a 786 mil, logramos aumentar las reservas registradas. Y este Gobierno subió la producción a millón 60 mil barriles al día, pero ha bajado sustancialmente las reservas. Se dice que por el precio, no es por el precio, Argentina, Brasil han mantenido un gran ritmo de exploración, la caída de la exploración en Colombia se da por desconfianza, por los temas de falta de liderazgo en el manejo de las comunidades, por la derogatoria de los incentivos de inversión, etcétera, y se da antes de que empiece la caída de los precios.

 

Nosotros habíamos pasado de la exploración de diez pozos por año a 112; en los últimos tres años Colombia tuvo 25 en el 2015; 25 en el 2016 y este año lleva 25.

 

Habíamos pasado de dos mil 68 kilómetros de sísmica en la parte territorial de Colombia a 25 mil; el año pasado 39 mil, pero solamente el 5 por ciento fue en la Colombia territorial, lo otro fue en el mar y hemos dejado por fuera unas cuencas de la mayor importancia porque están controladas por el narcotráfico y el terrorismo como son las cuencas del río Putumayo y del río Caguán.

 

Todo esto va incidiendo en el deterioro del empleo y en la parálisis de la reducción de la pobreza, Colombia había reducido la pobreza del 50 al 37, en este Gobierno venía reduciéndose al 26, ya el año pasado estuvo en el 28.

 

No quiero referirme al tema de independencia de instituciones que ha sido seriamente afectado. El Gobierno, por ejemplo, bastante descompuesto por el tema de que la Corte Constitucional le devolvió al Congreso la facultad de poder discutir y presentar proposiciones a las leyes que incorporan los acuerdos con Farc, ha nombrado una nueva magistrada de la Corte Constitucional para tener mayorías y ahora ha propuesto que se anule esa sentencia.

 

Hay una serie de beneficios a las Farc bien preocupantes, eso crea un mal precedente, la impunidad total que es la partera de nuevas violencias, la elegibilidad de personas condenadas por terrorismo sin que hayan cumplido penas adecuadas. España tiene una de las pocas legislaciones que permite que los terroristas condenados puedan ser elegidos, pero ustedes han conocido el tema de Arnaldo Otegui que –no obstante que salió de la cárcel- todavía tiene una sanción que le impide elegibilidad. En Colombia estos terroristas no tienen sanción de elegibilidad y tampoco van a la cárcel.

 

Esto, además de todos los beneficios que le dan en dinero al grupo terrorista Farc y le permiten utilizar su dinero ilícito para su acción política, queridos amigos. Un decreto ley reciente así lo estipula.

 

Entonces, además de los beneficios con recursos oficiales le permiten a ese grupo –que tiene una gran riqueza ilícita- gastar parte de esa riqueza en el tema del ejercicio político y ese grupo nuevamente se declara marxista-leninista  y quiere implantar en Colombia la tragedia de Venezuela. Yo digo, ¿cuál es la diferencia entre lo que ha hecho Farc en Colombia, lo que hacen en Venezuela y el nazismo? En Europa no van a permitir partidos nazistas, por qué nosotros tenemos que permitir y darle beneficios a un grupo terrorista declarado marxista-leninista que quiere llevar a Colombia la misma versión del presidente Chávez.

 

Bueno, voy a suspender aquí, hay otras preocupaciones muy grandes con el tema de Farc, no quiero dejar de mencionar esta, cómo se limita la gobernabilidad, las próximas tres administraciones presidenciales, si eso no se reforma ese acuerdo con Farc, todo lo que produzcan en materia de decretos, legislación, etc. tendrá que acatar esos acuerdos que los subieron al nivel de la Constitución y que van a ser un gran obstáculo para la reducción del gasto público y para la creación de normas que le den nuevamente toda la confianza a la inversión.

 

Entonces a mí se me pregunta mucho ¿si ustedes ganan el año entrante, se eliminarán los acuerdos? No, ¿se modificarán? Sí y esta es una de las razones, esta que les acabo de dar por lo cual es necesario modificar estos acuerdos, distinguidos amigos.

No sé don Pablo algunos temas que quieran mencionar, preguntar, etcétera.

 

JLR. Le agradecería que las respuestas fueran lo más breve posible, yo sé que usted es de verbo fácil, florido y muy agradable.

 

Diego Toledo dice: “usted ha recibido muchas críticas por su declaraciones tras el atentado terrorista de hace unos días en el centro comercial Andino de Bogotá. Le acusan de querer sacar partido de la tragedia y de polarizar aún más al país, algún columnista ha llegado a decir que la actitud de usted con relación con este suceso no es amor por Colombia sino odio por Colombia. ¿Quiere decirnos algo sobre esto? ¿Quiénes cree usted que fueron los autores del atentado, una vez que las Farc y el Eln hayan acusado del hecho violento a los enemigos de la pacificación?”.

 

AUV.  Muy breve, como usted lo ha pedido. Algún joven colombiano de nuestro partido, cuyo padre fue secuestrado por las Farc, cuya familia ha tenido todo el sufrimiento a causa de las Farc y que ha sido muy crítico de esta impunidad en este proceso, impunidad que yo considero es la partera de nuevas violencias, dijo que el Presidente de la República debía salir, que se hiciera una gran campaña en el país para eso, lo dijo él. ¿Qué he dicho yo en esta materia, cuando ese atentado? Pues, lo deploré, dije que Colombia debería pensar en el ejercicio de la autoridad con sentido democrático y no seguir en la tarea de indulgencia con el terrorismo y recordé las palabras del exministro Fernando Londoño en 2003, cuando el atentado contra el Club El Nogal, Bogotá llora pero no se rinde. Han sido mis declaraciones, yo creo que no tienen relación con esta pregunta y además lo que dije a lo largo de la exposición sobre el atentado terrorista que todavía no hay un informe oficial de autores, me releva de profundizar en esta respuesta. Creo que la persona que hizo la pregunta está mal informada sobre lo que ha sido mi reacción a este tema.

 

JLR. Luz Helena Pérez dice “¿qué opina de la noticia en la CNN sobre que la francesa fallecida en el atentado de Bogotá es la principal sospechosa de la bomba en el centro comercial Andino, estuvo en zonas veredales de las Farc y que la bomba estalló cuando la iba a poner?”.

 

AUV. No tengo ningún elemento de juicio para referirme a esa afirmación. Lo que deploro es lo que pasó en la ciudad de Bogotá, me da mucha tristeza y lo que viene pasando en todo el país.

 

JLR. Laura Bonilla dice: “al margen del proceso de paz Colombia necesita transformaciones profundas, se da por hecho de que usted será el candidato a la Presidencia por parte de su partido, el Centro Democrático, ¿si usted gana las presidenciales el próximo año, lo que es muy probable según las encuestas al día de hoy, dice Laura Bonilla, cuáles serían sus prioridades, revertirá usted los beneficios dados a la guerrilla?”.

 

AUV. Primero, yo no puedo ser candidato a la Presidencia, las reformas constitucionales que han hecho allí lo impiden y además no anido en mi alma aspiraciones, porque creo que en este momento de mi vida es más importante promover nuevos liderazgos para el país que promocionar mis propias aspiraciones o vanidades, mi interés es promover nuevos liderazgos.

 

Si uno de los nuestros, nuestro candidato del Centro Democrático o de la colación con el expresidente Pastrana, con la doctora Marta Lucía Ramírez, con Alejandro Ordoñez, con grupos de víctimas, con grupos cristianos, con  grupos laicos, católicos, con muchos sectores de la comunidad colombiana, gana la Presidencia el año entrante, como lo he dicho, nosotros modificamos, pero no desconocemos los acuerdos, hay que hacer unas modificaciones, ya les expliqué por qué en el caso económico porque de lo contrario nos van llevando poco a poco al debilitamiento de la economía y a ser una segunda Venezuela.

 

El mundo no ha observado bien esto, cómo los acuerdos de El Salvador del 93 no solamente dieron una impunidad, que el año pasado la declaró inexequible la Corte de El Salvador, sino que frenaron la economía. Y entre el 93 y el 2009, por las limitaciones impuestas por esos acuerdos, la economía no pudo avanzar, y llegó un gobierno  de la exguerrilla y están en el segundo, y El Salvador prácticamente se sostiene, no es un problema económico mundial porque es un país de seis millones y medio de habitantes que recibe cuatro mil 500 millones de giros de ciudadanos que viven en el extranjero que envían ese dinero anualmente a sus familiares en El Salvador.

 

Por ejemplo, cuando una reforma importante, que a mí me parece es el tema de justicia, yo no creo que Colombia pueda aceptar lo que han creado ahora, que el grupo terrorista mayor de cocaína en el mundo, el mayor cartel de cocaína del mundo, se dé su propia justicia, arme su propia institución de justicia para que a ellos les de impunidad y para condenar a los militares y a los civiles de Colombia.

 

Las Fuerzas Armadas de Colombia no han sido las fuerzas de la dictadura, han sido las fuerzas de la democracia, cuando han violado los Derechos Humanos sus integrantes han sido sancionados. Son unas fuerzas respetables que hay que rescatarlas de esta justicia para el terrorismo que han creado, lo mismo a los civiles.

 

Y entonces se dice, no, es que las Farc tienen razón, Colombia es un país muy desigual. Si ustedes van a la ciudad de Cartagena encuentran dos  Cartagenas: la Cartagena con desarrollo económico en el sector industrial y en el turístico, allá hay formalización de la economía, hay equidad en el empleo, etcétera. Y la Cartagena en El Pozón, por ejemplo, donde hay una pobreza extrema. ¿Qué pasa? ¿Qué explica esa pobreza en Colombia? No es por la empresa privada, donde hay empresa privada en Colombia ha habido equidad, es por la falta de empresa privada.

 

Para nosotros, en nuestro pensamiento político diario, en lo que propondremos el año entrante, es fundamental un gran dinamismo de la empresa privada de la mano de una gran política social.

 

Colombia es un país que tiene un alto nivel de desempleo juvenil, en una Nación muy joven, la edad promedio 29 años, un país de casi 50 millones de habitantes.

 

Si no tenemos un gran esfuerzo de  dinamismo de la empresa privada, de la mano de un gran esfuerzo educativo, ¿cómo vamos a lograr darle a la juventud colombiana posibilidades de emprendimiento, de participar en una economía formal con dignidad remunerativa, etcétera? Entonces cambios hay que hacer distinguidos amigos.

 

JLR. Verónica Figueroa de W Radio Colombia dice: “¿Va a renovar sus listas en el Senado y en la Cámara de Representantes o seguirá con quienes lo han acompañado hasta ahora? ¿Cuál será la hora cero en la elección del candidato presidencial del uribismo?”

 

AUV. A Verónica y a todos los periodistas quiero decirles esto: yo establezco una gran diferencia entre el pueblo colombiano y el actual Gobierno. El pueblo colombiano es un gran pueblo, emprendedor, trabajador, un pueblo que resiste todas las dificultades y con una gran capacidad de superarlas y merece un mejor gobierno.

 

La bancada parlamentaria del Centro Democrático tiene 39 personas, hay uno viejo que soy yo, tres mayores y los otros muy jóvenes y han mostrado su capacidad de cambiar las prácticas de la política, por su transparencia.

 

Es la primera vez  que hay una oposición en Colombia dentro del establecimiento democrático que no participa de ventajas del poder y yo creo que eso ha sido muy útil para Colombia.

 

Estamos en el proceso de definir quiénes van a ser los candidatos al Senado y a la Cámara el año entrante. Tenemos cinco precandidatos excelentes a la Presidencia de la República, toda la voluntad de hacer la coalición, a la cual me referí, que deberá tener también un solo candidato. Estamos en ese proceso.

 

JLR. Aurora Domínguez dice: “¿qué valoración hace de la nacionalización o expropiación o intervención por el Gobierno colombiano de Electricaribe, que fuera filial de la española Gas Natural Fenosa?

 

¿No debería resarcirse a la compañía española por lo que es claramente atentatorio de la seguridad jurídica? ¿Cree que finalmente Santos cederá a las presiones del Gobierno español que ha llegado a advertir que si no se llega a un acuerdo satisfactorio influirá en la Ocde para retrasar la incorporación de Colombia a este organismo, por cuanto su país no ofrece garantías suficientes a la inversión?”

 

AUV. A mí me tocó un pequeño periodo con la empresa de propiedad de Gas Natural, pero me tocó un largo periodo con los antecesores, también españoles.

 

Cuando llegué a la Presidencia estaban próximos a suspender el suministro de energía a 500 corregimientos y a 100 municipios. ¿Qué hicimos? Creamos tres fondos. Un fondo para mejorar los recursos para el subsidio en la tarifa a los sectores más pobres; un segundo fondo para extender la conexión a las zonas no interconectadas, y un tercer fondo para mejorar las redes de distribución en áreas densamente pobladas pero con redes informales. Eso funcionó.

 

Tuvimos unas reuniones periódicas de empresa, alcaldes, comunidades, Gobierno Nacional. Yo dediqué muchos sábados a ese diálogo y logramos acuerdos, por ejemplo, logramos acuerdos para que se hicieran unas inversiones y las comunidades pagaran a tiempo. Esa es una población muy pobre, donde está esta empresa de Gas Natural. Pero nosotros habíamos logrado porcentajes de recaudo de tarifas del 97 por ciento y habíamos logrado bajar las pérdidas al 18 por ciento. Eso funcionó en su época, pero el Presidente de la República, que era quien les habla, se involucraba directa, personalmente y permanentemente en la solución. Lo deseable es que ahora hubiera una solución, porque yo creo que eso allá se sigue deteriorando.

 

JLR. Silvio Romero escribe: “dicen que el Papa Francisco I fracasó en su intento de reconciliarles a usted y al Presidente Santos el pasado mes de diciembre. ¿Cómo fue realmente aquel encuentro con Su Santidad en el Vaticano? ¿Por qué el entorno de don Juan Manuel Santos dijo entonces que ‘habría sido una encerrona para que usted se habría servido del Procurador General, Carrillo, y de don César Alierta, este último muy cercano al Papa Francisco I y que preside una fundación papal’?”

 

AUV. Yo me emocioné mucho al tener la oportunidad de saludar, conversar y recibir la bendición de Su Santidad y me tocaba hacer lo que hice. En la primera media hora de conversación con él, le expresé mis preocupaciones con el acuerdo.

 

Preocupaciones no en vano, por eso contra el mundo el año pasado ganó el NO en el Plebiscito en Colombia. ¡Contra el mundo! A mí sí que me dolía ver el Gobierno de España apoyando el acuerdo con el grupo terrorista Farc, un acuerdo de total impunidad, a la Unión Europea, a los Estados Unidos, al Santo Padre, a Naciones Unidas. Todo ese ejercicio de derroche, de gasto del Gobierno colombiano. Ese compromiso de los medios colombianos diciendo que nosotros mentíamos cuando advertíamos el peligro del contagio castrochavista. Y a pesar de eso el NO ganó en Colombia y el Gobierno de Colombia se robó el plebiscito. Y se inventaron una fórmula muy dañina, como precedente democrático, porque desconocieron el veredicto popular y lo sustituyeron por una proposición en el Congreso nacional.

 

Yo le expresé a Su Santidad todas las razones, con todo el respeto, y la verdad es que este es un tema de mirada de país, este es un tema de concepción de país, queridos amigos, que trasciende lo que dicen de reconciliaciones personales. ¡No! Eso no está en juego, el tema de reconciliaciones personales no están en juego, aquí está en juego es un tema de país y las preocupaciones del país tuve oportunidad de expresárselas a Su Santidad. Y hay detalles muy coloquiales, emotivos, etcétera, de esa experiencia que para mí fue muy grata.

 

JLR. ¿Fue el señor Alierta el que le hizo a usted la cita?

 

AUV.  No lo sé porque yo lo vine a saber el día antes, pero él que ha sido un… yo llegué a Roma milagrosamente, por casualidad y César muy amablemente dijo que como estábamos sobre el tiempo me ayudaba para que me recogiera un avión en Bogotá. Le dije: ‘no, yo trato de irme, mira a ver qué dificultades hay en el tramo Madrid-Roma’. Pero no fue necesario, no fue necesario. Pero él que ha sido un buen amigo de Colombia tuvo la mejor intención para que ese encuentro se diera. Los orígenes no los sé. Yo supe horas antes por una conversación accidental con el Nuncio en Colombia, me dijo: ‘¿y usted no está en Roma, si la reunión es mañana?’.

 

JLR. El empresario hispano-Colombiano: se dice que Colombia es el primer productor de cocaína y España es el segundo consumidor de la Unión Europea después de Inglaterra, ¿qué le diría a España para ayudar a erradicar el consumo?

 

Pregunta de Antonio Fernández: “¿Usted cree que si Colombia no está en quiebra es por el empuje de la actividad del narcotráfico? Y si es así, ¿cómo Colombia va a dejar de tener esa explotación?”

 

AUV. Yo le pregunté a uno de los economistas más importantes de Colombia, de un gran prestigio internacional, profesor que ha sido de la Universidad de Harvard, le pregunté en el 2000: ¿qué peso puede tener el narcotráfico en la economía colombiana? Y me dijo: ‘el 5 por ciento del PIB’. Le pregunté en el 2010 y me dijo: ‘ya es irrelevante’. Y recientemente ha aparecido que está teniendo un peso del 3,5 en el PIB. O sea que es bastante preocupante.

 

Y la historia de Colombia es que a medida que crece el narcotráfico, se desvanecen totalmente las posibilidades de sectores reales. Crece el narcotráfico y se afecta la industria; crece el narcotráfico, se afecta la agricultura, los servicios, la tecnología, etcétera.

 

La Constitución colombiana en una cláusula del año 2009 dice: ‘Colombia no penaliza el consumo’. Pero tampoco ha habido una política agresiva de rehabilitación, lo que sí penaliza es la distribución.

 

Pero eso queda muy mal con lo que ha pasado ahora con las Farc, que no solamente tiene impunidad para el narcotráfico sino para delitos atroces, es un grupo responsable de la violación y tortura de casi siete mil mujeres, del secuestro de casi 12 mil niños.

 

Y miren este engaño contra la mayoría del pueblo colombiano expresada en el Plebiscito: el Gobierno dijo que le daba esa indulgencia al narcotráfico porque las Farc lo había utilizado para financiar la rebelión. Los Estados Unidos acaba de reclamar porque salió de la cárcel un señor 'Nader' de las Farc. Están saliendo todos los que había en la cárcel, el del carro bomba al Club El Nogal, los secuestradores de personas extranjeras, los responsables de las mayores atrocidades.

 

Y ahora ha salido uno de la cárcel que cobró 4 millones de dólares como rescate por un secuestro de extranjeros en nombre de las Farc y se apropió personalmente de ese dinero, lo mismo el narcotráfico. O sea que aquí no solamente tomaron unas decisiones que son un pésimo precedente de esa indulgencia con el narcotráfico sino que están violando lo que ellos mismos decidieron.

 

Yo creo que lo que definió la cláusula constitucional de Colombia de 2009 es equilibrado. Y uno lo que sí tiene es que llamar la atención de todos los países. Nosotros nunca pensamos que tendríamos un problema de producción, nos convertimos en el primer productor de coca; nunca pensamos que tuviéramos un problema de consumo, hoy es enorme el problema de consumo y de crecimiento del consumo en la juventud colombiana.

 

JLR. Sara Valencia dice: “usted ha dicho que los españoles nunca habríamos dado a ETA la impunidad que Santos ha dado a las Farc. ¿Cree usted que el gobierno español ha apoyado a regañadientes el llamado proceso de paz de Colombia? ¿Cree que hay división de opinión en el seno del Ejecutivo de Rajoy y en el propio Partido Popular?”

 

AUV. Yo tengo toda la gratitud con el valor civil del Presidente Aznar, lo repito en privado y en público, y la verdad es que sí hay una aproximación diferente de las autoridades españolas al tema ETA y lo que han expresado sobre el tema colombiano, que no es menos grave. Sin embargo, resalto las declaraciones recientes de la señora Ministra de Defensa de España, donde ella ha hecho unos comentarios bien importantes sobre el daño que se hace en un proceso de diálogo con el terrorismo cuando se permite que no haya justicia. Me parecen muy relevantes las declaraciones de la señora Ministra de Defensa de España en esa dirección.

 

JLR. José Antonio Centeno dice: “parece ser que usted en sus viajes por el mundo inquieta a embajadores colombianos con sus declaraciones y sus efectos. Hace unos días, el embajador colombiano en Londres, Néstor Osorio, rechazó en público el discurso que usted pronunció en un foro mundial organizado en Atenas, y se quejó que usted presentara a Colombia como un país en donde impera el crimen y en donde no se puede confiar. ¿Se siente usted censurado? ¿Tiene la sensación de que quieren acallarle?”

 

AUV. Yo invito a la comunidad internacional a tener toda la confianza en el pueblo colombiano. El pueblo colombiano, que por su espíritu democrático el año pasado derrotó al mundo que quería apoyar el plebiscito en favor de las Farc. El pueblo colombiano es un pueblo laborioso, amigo del emprendimiento, de la empresa privada, de las libertades democráticas. Mi crítica no es al pueblo colombiano al que amo, es al actual Gobierno del que discrepo fundamentalmente.

 

En cuanto a embajadores, hoy no veo por aquí uno de ellos.

 

JLR. El embajador de Colombia en España, al que yo creo que se refiere, nos llamó para decirnos y excusarnos que enviaría a diplomáticos, pero que él tenía que ausentarse para acompañar al Presidente Santos en una reunión en París.

 

La embajada de Holanda dice: “hay un nuevo secuestro de dos periodistas holandeses por el Ejército de Liberación Nacional'. ¿Qué le parece y qué hay que hacer?”

 

AUV. Yo mostré cómo se había presentado una gran reducción del secuestro hasta el 2010, a partir de ese momento se estabilizó. Estas son cifras que tomo del Gobierno. Aquí están: en el 2010 hubo 282 casos, el año pasado hubo 205, pero empieza a presentarse un tema de secuestro preocupante en muchas regiones, no solamente el de los dos holandeses, industriales en sitios urbanos, agricultores en zonas rurales, y el problema es que personas que no alcanzan a pagar la extorsión son amenazadas con el secuestro. Y hay muchos casos de lo que se llama allí secuestro exprés, la semana pasada conocí dos de personas cercanas, lo secuestraban porque no habían pagado una extorsión y alguien de la familia tenía que llevar el dinero en unas horas y los liberaban.

 

Entonces, reconozco una cosa: cómo venía el comportamiento hasta el 2016, pero expreso una preocupación porque el secuestro está  reapareciendo fuertemente en la sociedad colombiana. Todavía no se refleja dramáticamente en las cifras, pero cada caso es motivo de honda preocupación.

 

JLR. Carlos López dice: “¿pudieron terminar ustedes con la guerrilla hace muchos años como hicieron otros países de la región y evitar que la guerrilla se convierta en narcoguerrilla? ¿Es más fuerte la guerrilla que el Ejército colombiano hoy día también?”

 

AUV. Primero, no es posible comparar el caso colombiano con otros casos de América Latina porque en otras partes de América Latina hubo insurgencias civiles en armas contra dictaduras. Colombia ha tenido un Estado de Derecho, un Estado de libertades, de instituciones, un Estado democrático respetable y ha sido desafiado por el narcoterrorismo.

 

En los gobiernos de Alberto Lleras y de Laureano Gómez, del doctor Guillermo León Valencia, personas de todas las credenciales democráticas, después de que se había dado toda la posibilidad a las guerrillas partidistas de desmovilizarse, los remanentes de las guerrillas partidistas, patrocinados por Cuba, por China, la China de entonces, con el patrocinio soviético, se convierten en guerrillas marxistas-leninistas y terminan como los principales carteles del narcotráfico, y aparecen los grupos paramilitares que toman también el narcotráfico, finalmente, como su principal fuente de financiación.

 

Colombia no ha tenido una insurgencia civil contra una dictadura, Colombia ha tenido unos grupos narcoterroristas desafiando una democracia.

 

Entonces es lo primero que hay que hacer, porque a la comunidad internacional esto no se le ha dicho, al contrario, en los últimos años para legitimar el proceso con las Farc, que no es un proceso de paz, es un proceso que legaliza unos dineros de esta gente, que legaliza unos cabecillas del narcoterrorismo y que genera muy mal ejemplo, se ha presentado las Farc como una gran reinvindicante política de las angustias del pueblo colombiano; a las Fuerzas Armadas de Colombia como unas fuerzas de la dictadura cuando han sido democráticas, respetables y a la empresa privada colombiana no se le ha reconocido lo que ha hecho, allí donde opera la empresa privada colombiana el país avanza y avanza bien.

 

Entonces nuestra preocupación no es porque haya procesos de paz, sino por esos procesos de paz con esa impunidad con la elegibilidad de terroristas etcétera, etcétera, que generan más violencia como lo está viendo Colombia.

 

JLR. La última pregunta la hace Rosario Montes, dice: “¿Qué le parece la posición adoptada en el posconflicto, como se llama en Colombia por parte del gobierno de allí, por parte de la Iglesia Católica? ¿Cree usted que la Iglesia evangélica fue decisiva para que triunfara el NO en el plebiscito? ¿Confía usted en que los protestantes se integren en la coalición que usted promueve para presentarse a las elecciones del próximo año?”

 

AUV. Hay una cosa que en el ejercicio de la política que yo hice en la juventud no era tan clara. Grupos religiosos se organizan hoy y participan en política, uno no sabe con qué peso específico, pero Colombia tiene organizaciones cristianas que participan en política y laicos católicos que lo hacen, y muchos de ellos ayudaron en el plebiscito. Por supuesto, son temas difíciles, porque, por ejemplo, Su Santidad me preguntaba, que cómo estaba la iglesia frente al proceso de paz, y yo le dije, Su Santidad, yo no soy la persona para contestar, mi lectura es que todo el mundo quiere la paz,  pero por lo que yo hablo con los sacerdotes en muchas regiones de Colombia, hay unos que están con este acuerdo, otros que estando con la paz discrepan de este acuerdo. Tema muy difícil

 

Un agitador político como yo, que lo hace por convicciones democráticas, tiene que ser muy cuidadoso en esos temas religiosos.

 

JLR. Muchas gracias. En nombre de las entidades que hacen posible este Fórum Europa, don Ángel Mateos despide el acto.

 

Ángel Mateos. Bueno agradecer en nombre de todos los asistentes, a don Pablo Casado, la presentación que ha hecho del Presidente Uribe, muy buena presentación, y al Presidente Uribe por compartir hoy con nosotros sus convicciones, sus cinco principios, principios que han sido la base del desarrollo de Colombia, pero también son la base de su futuro. Habrá piedras en el camino, pero seguro que el pueblo colombiano será capaz de superarlas.

 

Muchas gracias”.

 

 

(Fin)