Intervención del expresidente Uribe en la Cumbre Concordia Américas de Bogotá, sobre corrupción

Medellín, 21 de febrero de 2017 (CD). A continuación, intervención del expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez, en la Cumbre Concordia Américas de Bogotá, sobre corrupción.


“Introducción: Un caso aberrante de corrupción es la debilidad de los gobiernos de América Latina para enfrentar la dictadura de Venezuela, unos por el beneficio del petróleo, otros por indiferencia y otro, el de Colombia, para no indisponer al narcoterrorismo.

Me honra mucho participar en este evento de Concordia. He tenido el privilegio de estar cerca de la tarea que los jóvenes promotores de Concordia, que hoy nos acompañan, han venido realizando en favor de tantos temas cruciales para la humanidad. Y estamos muy agradecidos que este evento lo traigan a Colombia, a nuestra ciudad de Bogotá.


Permítame hacer unos comentarios sobre América Latina, sobre Colombia, nuestro Gobierno, las dictaduras de Peluche, Odebrecht, el narcotráfico, valores de familia y gobernabilidad.

América Latina.

El índice de Transparencia Internacional indica que cuando un país está en cero es porque es totalmente corrupto, y cuando está en cien es porque es totalmente transparente. Argentina en el año pasado pasó de 32 puntos a 36, mejoró; Brasil pasó de 38 a 40, mejoró; Chile pasó de 70 a 66, desmejoró; Colombia se ha mantenido con 37 puntos. Es importante destacar esto, el país de la región más cercano a cien puntos, esto es a la transparencia, es Uruguay con 71 puntos, y el más cercano a cero puntos, esto es a la total corrupción, es Venezuela con 17 puntos.

Debemos destacar esfuerzos legislativos que la región ha hecho en Chile, en México y en Ecuador recientemente.

Para hablar de Colombia y tener autoridad moral, debo inicialmente referirme a mi Gobierno. Separemos casos de persecución política de casos de corrupción.

Varios de mis ministros están en la cárcel, no por señalamientos de corrupción, los han acusado por otros temas y hay una clara persecución política. Un sector de la Corte Suprema de Justicia, órgano que afortunadamente se viene renovando, expresó, y consta en grabaciones que aparecieron en los mismos expedientes de la Corte, que a estos funcionarios deberían condenarlos unánimemente y por razones políticas.

Pero veamos un caso diferente de corrupción. En el escándalo de Odebrecht aparece un Viceministro nuestro, de mi Gobierno. Aclaro: el Ministro de la cartera de obras públicas era un hombre totalmente transparente, Andrés Uriel Gallego, murió hace aproximadamente dos años largos. ¿En qué consiste el caso del corrupción del Viceministro? Ha aparecido recientemente que recibió un soborno millonario de Odebrecht. ¿Cuál fue nuestra reacción? Que a él o a cualquiera de nuestro Gobierno que hubiera sido sobornado le aplique la más severa sanción.

¿Cómo escogí a ese Viceministro? No fue producto de un arreglo clientelista. La hoja de vida la obtuve de la Cámara de Comercio de Cartagena, y era una hoja de vida que resistía todo el examen, una persona joven, ingeniero civil de la Universidad de los Andes, con una maestría en la Universidad Mason de los Estados Unidos, una familia de muy buenos valores, de muy buena reputación moral en la ciudad de Cartagena. Y ahora aparece que recibió alrededor de 6 millones de dólares de Odebrecht. ¡Qué tristeza!
                 
¿Cuál fue el contrato? Nuestro Gobierno adjudicó la autopista Bogotá- Santa Marta, 1.100 kilómetros, con el nombre de Ruta del Sol. La dividió en tres tramos, este era el tramo dos, participaron tres grandes consorcios. Todo el proyecto de Ruta del Sol tuvo la asesoría de la Corporación Financiera del Banco Mundial y se adjudicó normalmente, después de intensas audiencias públicas. Y ahora aparece que este Viceministro fue sobornado.

¿Qué hizo nuestro Gobierno para combatir la corrupción? Primero, yo he creído en el control de opinión, creo que es lo más importante del Estado Derecho, que empezara hace cerca de mil años en Inglaterra con la carta de Juan Sin Tierra, y que es la cesión de poderes de las autocracias al pueblo.

Muy importante la evolución de los controles, el control disciplinario, el control  fiscal, el control penal, todo tipo de auditorías, los avances legales, pero creo fundamentalmente en la importancia del control de opinión.

Nuestro Gobierno introdujo medidas como el prepliego, ¿qué es el prepleigo? Antes de publicar las condiciones definitivas para un contrato público, se presenta un proyecto de condiciones, un proyecto previo, se expone a la luz pública, se discute con todos los interesados, y solamente cuando se haya aclarado, esté debidamente discutido, se convierte en el pliego de condiciones para el contrato público que tendrán que cumplir los proponentes.

Nuestro Gobierno introdujo la medida de las audiencias públicas. Esto es, ustedes llegan al Aeropuerto El Dorado, ven un nuevo edificio bonito, moderno. Esas audiencias públicas demoraron dos meses y en televisión, discutiendo entre los diferentes proponentes hasta que con toda transparencia se adjudicó la licitación.

Creamos el portal de compras del Estado, el portal de Internet.

El Referendo de 2003 aprobó la muerte política a los corruptos, quedó incompleto porque se refiere a funcionarios públicos, hay que extenderlo también a los particulares, y no solamente por detrimento patrimonial al Estado sino por otras formas de corrupción.

Una norma de nuestro Gobierno que se le exigió a todos los funcionarios fue, nosotros mismos debemos investigar la corrupción, denunciarla, no dejemos que nos salgan adelante. Cuando lo cumplimos nos fue bien, cuando se incumplió nos fue mal. En una ocasión el Ministro de Agricultura, a pocos días de la reelección presidencial de 2006, me dijo que había casos de corrupción. Cuando la jurídica de la Presidencia comprobó, me llamaron y me dijeron, ¿pero sí es del caso denunciarlos en este momento cuando estamos a pocos días de la elección presidencial? La respuesta fue: ‘los intereses electorales del Presidente no pueden ponerse por encima de los intereses del país’. Se tomaron las medidas, se le comunicó a la opinión pública, la ciudadanía quedó tranquila.

Cuando tuvimos reveces, por ejemplo, en el rescate de secuestrados, nunca tapamos, siempre contamos con toda buena fe qué había ocurrido, y la opinión pública se dividía en los juicios sobre nosotros, pero no ponía en duda nuestra credibilidad.

En el caso Agro Ingreso Seguro, donde el Ministro no se robó un peso, víctima de la persecución política, cometimos un error. Cuando una revista de oposición empezó a denunciar el caso, el Gobierno se puso a la defensiva. Primer error, no lo encontramos, no hallamos nosotros la corrupción; segundo error, cuando la denuncian, el Gobierno se puso a la defensiva. Yo fui informado tres semanas después que efectivamente esos casos de corrupción, no imputables al Ministro ni a los funcionarios sino a unos particulares, existían. Así lo reconocí al país. Tomamos todas las medidas para corregirlo, era un programa de beneficios a 380 mil agricultores, pero era tarde, el debate político estaba muy encendido.

El Gobierno Santos.

El Gobierno Santos está en la obligación de decirle al país si Odebrecht participó en la financiación de la campaña presidencial de 2010. Ha guardado silencio, y la anterior Fiscalía no quiso investigar quejas muy graves de dineros que habría recibido esa campaña en el exterior, no registrados en Colombia, por parte de empresarios para sanear déficits, y también de participación de dineros pagados por el narcotráfico a asesores políticos del Gobierno.

Y en cuanto a lo que ha ocurrido con la campaña de 2014, este Gobierno lo que ha hecho en lugar de enfrentar claramente el tema, es proponer sofismas de distracción.

Pero además está el tema de la adición al tramo 2 de la Ruta del Sol. Eso costó inicialmente, más o menos, $1.200, $1.300 millones de dólares, y este Gobierno sin licitación pública, de manera directa, le adicionó una carretera distinta por un valor aproximado a los $450, $500 millones de dólares, y que terminó beneficiando el puerto de personas vinculadas, de personas de la familia de integrantes del gabinete ministerial.

Nosotros hemos dicho que estos contratos se tienen que investigar, lo mismo el contrato que le dieron a Odebrecht para recuperar la navegabilidad del río Magdalena y un crédito del Banco Agrario en condiciones privilegiadas, por $120 mil millones de pesos.

Tenemos que seguir el trabajo contra la corrupción.

Nuestra Bancada presentará el 16 de marzo un proyecto de ley para que todos los funcionarios, los servidores públicos, los congresistas que hagan gestiones ante el Estado, tengan que revelar esas gestiones, informarlas, y las entidades del Estado tengan que revelar los nombres de los gestores de recursos ante el Estado. Hay otros temas bien importantes en ese proyecto, como la creación de “los muros de la corrupción” -esto es el registro de personas condenadas por corrupción-, la imposición de sanciones sociales, la extensión de la muerte política a los particulares que cometan dichos actos, la creación de incentivos para quienes denuncien delitos relacionados con corrupción y la prohibición de otorgar beneficios a los condenados por estos tipos penales.

Deseo hacer una referencia a lo que señor Pedro Aja Castaño, escritor muy notable, ha llamado las “dictaduras de peluche” en América Latina. Estas dictaduras se hacen elegir con transparencia, pero se sostienen con fraudes en elecciones posteriores. Me preocupa lo que pasó en Colombia 2014, porque el tema no es solamente la financiación de Odebrecht, sino el fraude en varias regiones de Colombia y lo que se hizo contra el candidato Óscar Iván Zuluaga, víctima de un montaje, como ha quedado claro, de un montaje. El Gobierno con la Fiscalía de entonces le creó a él la acusación de que estaba apelando a un ‘hacker’, y eso creó mucha desconfianza en la opinión pública.

Las dictaduras de peluche cooptan los poderes, no respetan la independencia, la colaboración armónica entre las ramas del poder público. Los cooptan o abiertamente como en Venezuela, o aquí empiezan a cooptarlos con favores. Pero algo bien grave, aquí en el actual Gobierno han empezado a cooptar poderes independientes con favores, con un problema, hoy el Gobierno desoye lo que dice la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado, la Fiscalía sobre aspectos inconvenientes del acuerdo con Farc, no obstante que el Gobierno venía con la práctica de cooptar esos poderes. Ahora ha preferido las presiones de Farc.

El periodismo y las dictaduras de peluche. Lo expropian como en Venezuela, o también obligan a algunos medios a cambiar de propietarios, para que los nuevos propietarios sean del gusto del Gobierno. Los censuran, los sacan de circulación, como se ha visto en Venezuela recientemente con CNN. Los intimidan como en Ecuador, donde prácticamente esa ley de prensa impide que los periodistas tengan libertad crítica al Gobierno. Los sobornan, Colombia que ha sido un país de instituciones, de periodismo independiente, está hoy avanzando por el grave camino de unos altísimos costos contractuales que ha asumido el Gobierno, para favorecer periodistas. Adjudicó el manejo del Canal Uno a unos amigos del Gobierno que se unieron como proponente único, sin competencia.


De mí tengo que decir que mis únicos medios de comunicación son las redes sociales, mi emisora es un Twitter y mi canal de televisión es un Facebook. Se está siguiendo ese gran mal ejemplo de Venezuela.

Creo que el narcotráfico tiene que ver con todo este problema de corrupción en Colombia y en América Latina. El narcotráfico creó una cultura de desprecio a la ley, una cultura donde la ética y la moral no existen. Cuando uno ve todo este escándalo del continente de la firma Odebrecht, encuentra que son prácticas de la cultura mafiosa que trajo el narcotráfico, el desprecio por la ley, el dinero por encima de la ley, el dinero por encima de la ética, el dinero por encima de la moral.

Tenemos que hacer énfasis en la necesidad de crear conciencia sobre valores de familia. Sin valores de familia es imposible derrotar la corrupción. Y permítanme referir al tema de la gobernabilidad. Hay que escoger, o la gobernabilidad resulta de manejos oscuros, de cruce de prebendas entre los titulares de los órganos del Estado o de aceptación popular. Algo que nosotros hicimos fue tener un diálogo sincero con el pueblo colombiano durante ocho años, que nos permitió tener gobernabilidad. Diálogo popular sincero ayuda a construir gobernabilidad y a construir total transparencia.

Muchas gracias”.

 

 

 

(FIN)