Las armas deben defender la democracia, no masacrar al pueblo de Venezuela: Álvaro Uribe Vélez

Fecha

Bogotá, 10 de mayo de 2017

Autor

Por: Álvaro Uribe Vélez

Bogotá, 10 de mayo de 2017 (CD). Texto de la intervención del expresidente y senador Álvaro Uribe en la sesión plenaria.

 

“Sé que la sesión está muy avanzada, pero es bien importante.

 

Quiero saludar a los diputados venezolanos y debo hacerles unas explicaciones:

 

Mi compañera, la senadora Paola Holguín celebraba la circunstancia de que ahora se entienda porqué desde hace muchos años algunos en Colombia prendimos las alertas. Habiendo conocido reacciones de los diputados que hoy nos visitan, de algunos de ellos, debo decirles que nosotros, muchos, desde un principio nos opusimos a la dictadura de Chávez por razones jurídicas y políticas.

 

La carta democrática no solo obliga a los países signatarios a cumplir con sus preceptos, sino a que se haga cumplir en los otros países. Desde un principio vimos que los países signatarios de la Carta Democrática no podían guardar silencio con las violaciones a esa Carta en Venezuela.

 

Deploramos que los países de la región se hayan demorado tanto para aplicar la Carta Democrática, permitieron que avanzar la dictadura, la represión, eso fue coetáneo con un llamado al diálogo que allí se hizo, engañoso, como lo ha sabido hacer Fidel Castro, cada que tienen una dificultad llaman al diálogo, lo utilizan como un factor de distracción y, mientras tanto, lo que hacen es escalar la represión contra las voces democráticas.

 

Ojalá no sea tarde frente a la difícil situación de Venezuela.

 

Cómo no íbamos a protestar nosotros si la dictadura de Chávez albergaba al terrorismo colombiano en el territorio de Venezuela.

 

Cómo no íbamos a protestar nosotros y a sentar nuestra voz de protesta, si el terrorismo de Chávez legitimaba las acciones terroristas del Eln y de las Farc.

 

Cómo no íbamos a protestar nosotros si cuando Colombia hacía un gran esfuerzo para eliminar el narcotráfico, las poblaciones venezolanas del otro lado del río Orinoco, servían de plataformas de envío de la droga colombiana al extranjero.

Pues bien, las razones han sido muchas, estimados diputados de Venezuela, esperamos que ustedes, que algunos en algún momento las rechazaron, hoy las comprendan.

 

Y los parecidos son muchos. Chávez perdió el referendo de 2003-2004 y se inventó la manera de una ley habilitante que incluyera todo lo que el pueblo rechazó; aquí se ha tenido en los últimos años algo común con el chavismo, es respetar aquello que dictó Fidel Castro que decía que los gobiernos socialistas no podían hacer elecciones, sino cuando estuvieran seguros de poder controlarlas, fue lo que utilizó Chávez, aquí creyeron que iban a controlar el plebiscito, tenían todos los instrumentos políticos de medios de comunicación, de dinero, de apoyo internacional y cuando perdieron el plebiscito y les vino esa frustración, lo desconocieron y apoyados en el fast track y en una sentencia que es un grave precedente de la Corte Constitucional  desconocieron y apoyados en el Fast Track y en una sentencia, que es un grave precedente de la Corte Constitucional, sustituyeron el veredicto popular por una proposición de este Congreso.

 

¿Cómo no va a haber parecidos? ¿Cómo no va a haber parecidos entre las prerrogativas, las facultades que se le dieron al Presidente de Colombia y las leyes habilitantes de Chávez?

 

Y miremos el tema de los medios de comunicación: allá los expropiaron, obligaron a los dueños de medios independientes a venderlos a los amigos del gobierno. Aquí a unos medios los han sancionado y a muchos periodistas los han sobornado con los dineros del gobierno.

 

¿Cómo no va a haber parecido? Ambos caminos avanzan hacia la eliminación de esa libertad tan importante que es la libertad de expresión.

 

¿Cómo no va a haber parecido en el tema económico? Chávez empezó allá con el ataque a la producción agropecuaria de Venezuela y aquí ahora quieren imponer la reforma agraria de las Farc.

 

Allá empezaron con el agro, después acabaron con la industria, con el comercio, un país riquísimo que además del mineral de hierro, además de la gran industria petrolera, de tener 270 teras de gas, era un país con excedentes en arroz y frijol, hoy tiene que importar todo lo que consume. Era un país que tenía 16 millones de cabezas de ganado vacuno y hoy escasamente tiene 6; iba mucho más adelante que nosotros en producción de carne, en producción de leche.

 

Chávez acabó con todo eso y después acabó con la industria y acabó con toda la economía y aquí ya tenemos en marcha una reforma agraria al estilo Farc y tenemos totalmente asfixiada a la empresa privada habiendo convertido a este país en la cuarta economía más gravada del mundo.

 

Claro que hay parecidos.

 

Y yo creo que en este momento no se puede hablar de manera diletante ni con circunloquios, hay que ir al grano.

 

Los países americanos hoy tienen la responsabilidad de decidir entre que siga el derramamiento de sangre en Venezuela, en que la dictadura dé otro paso, porque impone esa constituyente como aquí han impuesto todo y allá la han sabido imponer, aquellos neomarxistas tienen muy bien aprendida la tarea y saben cómo aprovechan cada crisis para aumentar los instrumentos de represión y de control.

 

Aquí hay que escoger si se permite simplemente desde la tribuna de un discurso que siga la masacre contra la democracia y contra el pueblo de Venezuela o si a eso se le pone fin.

 

Por eso no basta con la Carta Democrática, es muy importante el liderazgo del secretario Almagro de la OEA, que lo comprendieron tarde y todavía muchos no lo han apoyado, pero en este momento se necesitan definiciones, los países de la región van a tener que pensar en que es necesario presionar con las armas de la democracia la salida de Nicolás Maduro y que el pueblo de Venezuela, de inmediato, pueda ir a elecciones, porque el tema de las armas hay que definirlo, o es para masacrar al pueblo, como está ocurriendo en Venezuela, o es para defender la democracia.

 

Por eso acá hay unas definiciones de poder sobre las cuales hay que hablar con mucha claridad y nosotros abogamos por una salida inmediata, una salida de poder, una salida que haga que Venezuela pueda tener un nuevo amanecer democrático.

 

(FIN)