Que entreguen armas está bien, el problema es que hay incredulidad justificable sobre lo que sería el desarme total

Fecha

Bogotá, 14 de junio de 2017

Autor

Por: Álvaro Uribe Vélez

- Así lo anunció el expresidente Álvaro Uribe Vélez, tras asegurar que además de que faltan las caletas, hay personas que han salido de las zonas veredales con armas a cometer atracos. 

 

Bogotá, 14 de junio de 2017(CD). El expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, aseguró que, no obstante de que está bien que las Farc entreguen las armas, el problema es que hay incredulidad justificable sobre lo que sería el desarme total. 

 

Así lo indicó el ex mandatario tras preguntar qué va a pasar con los milicianos, con las caletas y con las personas que han salido de las zonas veredales, con armas, a cometer atracos. 

 

"Que entreguen armas está bien. El problema es que hay incredulidad justificable sobre lo que sería el desarme total. ¿Por qué? Porque, primero, la inteligencia de las Fuerzas Armadas hablaba de 40 mil armas de las Farc, después de 19 mil, el Presidente de la República habló de 14 mil, y ahora el compromiso es entregar 7 mil. Entonces, tendrían que entregar el arma de dotación de cada uno de los desmovilizados, y ¿qué va a pasar con los milicianos? Pero, además, hay otro problema: las caletas, porque se habló de 400 y también se hablaba de 900. Y hay personas que han salido de las zonas veredales con armas a cometer atracos, y que han salido de las zonas veredales a guardar las armas por fuera de las zonas veredales, a esconderlas, por ejemplo, en lugares donde están los milicianos. Que entreguen armas está bien, peor hay una justificada incredulidad en sectores de opinión sobre la posibilidad de un desarme total", indicó Uribe Vélez. 

 

Igualmente, expresó su preocupación porque hay una proliferación muy grande en el país en materia de armas y grupos criminales. 

 

"Súmele a eso que el país está lleno de criminales y lleno de armas, y haciendo todos los daños, cómo mataron la semana pasada a ese gran hombre, Javier Montoya, en Capurganá, una cantidad de hombres muy bien armados, y lo mataron en presencia de turistas extranjeros; y siga con los secuestros que se han presentado. Todavía los secuestros no alcanzan a impactar gravemente las cifras, pero cualquier caso de secuestro es muy grave. Se han revivido secuestros en Medellín, se han revivido en la costa, en las zonas rurales. O sea que hay una proliferación muy grande en materia  de armas y grupos criminales. ¿De dónde deriva todo eso? La impunidad es la partera de nuevas violencias", concluyó. 

(Fin)