Nuevamente el Gobierno le incumple a Caldas, denuncia el Senador Carlos Felipe Mejía

“Lo que es más desobligante para con los caldenses es que desde el Palacio de Nariño se promueva una candidatura a la Gobernación del departamento, argumentando que la única forma de concretar las obras que requiere y clama la comunidad es eligiendo a un amigo del Ministro de la Infraestructura”, lamentó el Congresista.  Bogotá, 28 de julio de 2015 (CD). Constancia radicada por el Senador Carlos Felipe Mejía durante la sesión plenaria, mediante la cual reitera los incumplimientos del Gobierno de Juan Manuel Santos con los habitantes de Caldas. “Nuevamente el Gobierno Nacional le incumple a la comunidad de mi departamento Caldas, aleja cada vez más las posibilidades de inversión en materia de infraestructura de acuerdo con lo prometido durante las campañas del Presidente Santos y revela las falacias que permanentemente el mismo Presidente y sus ministros le presentan a los caldenses cada que visitan nuestra región. Actualmente vienen presentando como de primer orden el tener incluida la vía a Manizales – Mariquita en el programa de vías nacionales, pero menuda sorpresa nos llevamos los caldenses y tolimenses cuando nos percatamos que este proyecto será financiado con los peajes que asumirían los pobladores de pequeños municipios cafeteros del oriente de Caldas y del Norte del Tolima. Esta obra tal y como está planteada, tendría una inversión de $700.000 millones y se considera que durante 20 años requeriría otros $500.000 millones para mantenimiento. Para ello se busca que una APP se haga cargo de esta vía financiándose con la instalación de dos nuevos peajes en esta carretera, uno cerca al páramo de Letras llegando a Manizales y otro en el Municipio de Fresno en el Departamento del Tolima. Es increíble que este mecanismo de las APP, supuestamente concebido para adelantar las grandes obras de infraestructura que durante cinco años viene estructurando el Ministerio y que aún en su gran mayoría no cuentan con cierre financiero, se pretenda utilizar para mediante peajes financiar el mejoramiento de una antigua vía, mediante el rediseño de unas curvas o bermas, que ni siquiera llegan a poder considerarse una ampliación. Lo único nuevo que plantea el proyecto es una variante de unos cuatro kilómetros para pasar el casco urbano de Fresno y una especie de viaducto en el corregimiento de Padua de un kilómetro. Los puentes que se mencionan no pasan de ser mejoramiento de los existentes, de la velocidad actual de 30 Kmts apenas se pasaría a 40 kmts por hora, y no mejora para nada la circulación de vehículos de carga, lo que indica que esta vía no permite mejorar la competitividad de la región. Además, en el trayecto de esta misma vía se tiene programado ejecutar un viaducto en el sitio Mesones, el cual ya tiene recursos asignados por el Fondo de Adaptación creado por la emergencia invernal del 2.011, los cuales increíblemente llevan todos estos años en los bancos y aún no se desarrolla obra alguna. Y en el programa PIPE de este Gobierno se anuncia una inversión del Gobierno Central de $207.000 millones para la doble calzada San Marcel- Maltería que también corresponde a esta misma carretera Manizales – Mariquita. Entonces como pretende el Gobierno que para una inversión de poco más de $400.000 millones se estructure una APP que financiarían los habitantes de los municipios del Oriente de Caldas y el Norte del Tolima, quienes permanentemente utilizan este corredor para asistir a las citas médicas en los centros urbanos de Manizales, Ibagué o La Dorada, para el transporte de pasajeros, y la movilización de la producción de pequeños campesinos en café, plátano o leche en vetustos camperos para apenas medio subsistir. Repito, las nuevas condiciones de la vía no permitirían ampliar el volumen de carga y desincentivaría la utilización de esta por los particulares que se movilizan de Bogotá a Manizales por el incremento extraordinario en los peajes. Lo que es más desobligante para con los caldenses es que desde el Palacio de Nariño se promueva una candidatura a la Gobernación del Departamento, argumentando que la única forma de concretar las obras que requiere y clama la comunidad es eligiendo un amigo del Ministro de la Infraestructura o de lo contrario nunca llegará la inversión prometida. Esto es abiertamente un chantaje y un constreñimiento al elector, mediante la manipulación de la capacidad gubernamental de promover y a la vez suspender la obras de acuerdo con conveniencias políticas de Bogotá y no de la región caldense. Pero esta comunidad a la cual tengo el honor de representar en este Congreso, ha tomado nota y ha comprobado como en materia de inversión pública la Unidad Nacional santista incumplió la promesa de lograr de parte del Gobierno la inclusión en el presupuesto general de la nación de los últimos años de la partida de $160.000 millones para la culminación del Plan Vial Departamental, el cual fundamentalmente buscaba culminar la pavimentación de las vías del oriente caldense, y ahora sorpresivamente les informan a estos habitantes que financiarán de su bolsillo el mejoramiento parcial de una vía que no los beneficia de manera directa”. (FIN)