La ‘franquicia Farc’ hace más daño si se le entrega a Colombia: Carrasquilla

Fecha

Bogotá, 17 de diciembre del 2014

El Exministro afirmó además que el dividendo económico para la paz termina desvirtuándose y que la economía de Santos es una invitación directa a abordar el Titanic.

Bogotá, 17 de diciembre del 2014 (CD)Como es conocido, el flujo de caja de las Farc se deriva de los actos terroristas vinculados con el narcotráfico, entre muchos otros, sin embargo la situación podría ser mucho más peligrosa si ese negocio, que ya se considera como una franquicia, se le entrega al país.

Así lo considera el exministro de Hacienda Alberto Carrasquilla Barrera para quien efectivamente, “las Farc tienen una franquicia pero no puede ser utilizada ya que vale cero y no implica beneficios comerciales para productos colombianos, sin embargo, ese negocio continúa siendo tan nocivo que la franquicia Farc hace más daño si se le entrega a Colombia”.

 

El economista explicó que mientras haya flujos de caja “habrá costos que observamos por parte del terrorismo”, lo que dio espacio para que se cuestionara “¿Hay un dividendo económico asociado a la paz? No es real pensar que con ese dividendo se va a acabar la balacera. Es más, ¿Cuál es ese dividendo? porque no lo veo. Me hacen dudar mucho del interés que nos pintan que serán 2 puntos del PIB”.

 

Para Carrasquilla, la política económica del Presidente Juan Manuel Santos “invita a abordar al Titanic y es falso que el país pueda crecer 2 puntos adicionales con sometimiento a las Farc” y prueba de ello es que el mal manejo de la economía va cuesta abajo y, solo por tomar un ejemplo, recordó que “las vigencias futuras en 2010 eran de $26.2 billones, en 2014 de $62 billones y en 2015 de $89.7 billones”. El panorama es tan gris, indicó, que incluso, “el próximo Gobierno heredará una situación económica de la mayor dificultad”.

 

Sus palabras se escucharon en el marco del Foro Ideológico: Reflexiones para una paz estable y duradera que adelantó el Centro Democrático este jueves en Bogotá.

 

Tendencias negativas

La visualización del momento que le espera el país no es diferente para la senadora María del Rosario Guerra quien opinó que el actual Gobierno “se montó sobre la base de convertirse en una especie de adicto a la renta petrolera, y algunos países petroleros saben que esa renta es para que se administre con responsabilidad y no para que se expanda el gasto público, porque eso puede comprometer por siempre las finanzas pero no es correcto pensar en utilizar las utilidades de Ecopetrol para financiar el gasto y eludir el ingreso fiscal”.

 

En su consideración, la pérdida de confianza en el país es más que evidente ya que el “llevamos cuatro años creciendo a niveles inferiores al 1% y hasta menos. La Inversión Extranjera Directa caerá 6% y eso preocupa a todos, sobre todo a los que están en las regiones de producción mineroenergética pues tendrán los mayores recortes en 2016. Las exportaciones caerán carca del 32%, eso sin contar con que el déficit de cuenta corriente es de $48 billones”.

 

De ahí que su sentir sea compartido por el representante Óscar Darío Pérez, quien advirtió que “la catarata de gasto público que se avecina s inimaginable. Este gobierno es bueno gastando y malo en inversión productiva, pero todos los días se ufana de tener una economía brillante y desconocen los nubarrones”.

 

Panorama gris que se basa en que la economía creció 3.2% en el primer trimestre de 2015, cifra superior con varios países de la región, “sin embargo la desaceleración es prácticamente generalizada en sectores económico.  El crecimiento en porcentaje PIB real anual en materia de transporte pasó de 4.2 en 2014 a 1.8 en 2015. Los servicios sociales, comunales y personales pasaron de 4.9 en 2014 a 3.1 en 2015”.

 

No obstante, Planeación Nacional plantea las siguientes consideraciones sobre el dividendo económico de la paz: “El gran dividendo de la paz es la confianza: aumenta la tasa de inversión, el consumo de los hogares y los lazos con el exterior se fortalecen. El mayor dividendo en crecimiento se observa en los primeros 3 años. 5 años antes del conflicto se da un crecimiento dinamizado por aumentos en el gasto militar”.

 

Incluso que la tasa de inversión “es la variable que más impacto positivo tiene con un acuerdo de paz y se convierte en el motor de la economía. A su vez, la tasa de ahorro también aumenta” pero los resultados sobre los dividendos de la Paz para países que superaron su conflicto armado a lo largo de 10 años muestran un escenario poco alentador.

 

“La disminución en puntos porcentuales del desempleo en países con condiciones de proceso de paz similares a Colombia es de 1,3, de países con acuerdos de paz es de 0,5 y en países con terminación del conflicto es de 0,3”, comentó Pérez al añadir que el aumento en puntos porcentuales de la industria en países con condiciones de proceso de paz similares a Colombia es de 1,1, en países con acuerdos de paz es de 0,8 y en países con terminación del conflicto es de 0,7”.

 

En el desarrollo del Foro, el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero, precisó que la anunciada reforma tributaria estructural genera una alta preocupación para el sector, por lo que “los congresistas tendrán una reto grande de no pasar una reforma aprobada con mensaje de urgencia y en un tiempo record, sin que antes sea revisada detalladamente”.

 

Esa reforma “es un incremento del IVA del 19%, con una inflación estimada para 2016 del 6 o 5%, que al iniciarse el posconflicto estaría estimada por el Emisor entre 2 y 4% pero realidad estará entre el 4 y 5%”.

 

En cuanto al Impuesto a los dividendos, Botero insistió en que la intranquilidad persiste puesto que “e impuesto a la riqueza descapitalizó a las empresas y el impuesto a los dividendos es una nueva descapitalización, porque los empresarios dirán que les entregue la plata ya y no en 2017. Desde el punto de vista tributario, es general la preocupación”.