Columna/ El papa Francisco y su mensaje de verdad y justicia

Fecha

Bogotá, 11 de septiembre de 2017

Autor

Por: Thania Vega de Plazas

Por:

Thania Vega de Plazas

 

A pesar de las interpretaciones que dieron algunos comentaristas de medios en televisión a las palabras del papa Francisco en su paso por nuestro país, es claro el mensaje que nos entregó en las homilías a quienes lo escuchamos con atención y concentración. Sin embargo, no faltó quienes quisieron acomodar sus palabras para darle apoyo a eso que llaman "paz" pero que nosotros con conocimiento de causa, denominamos impunidad para terroristas.

 

Fueron sus misas verdaderos espectáculos de la fe en Dios, expresada por un pueblo víctima del terrorismo de unos pocos, que pretenden todos los días manipular y burlar la conciencia de algunos.

 

Sobre las palabras del Santo Padre quiero rescatar algunas que llegan como punta de lanza a lo más profundo de nuestro sentimiento; “verdad y justicia”, como valores fundamentales de la paz verdadera. Esa paz que se consigue desde el fondo del alma de cada uno y que se representa con acciones frente a los demás.

 

Dijo el papa Francisco “No es la ley del más fuerte sino la fuerza de la ley la que debe primar” toda la razón en esta contundente frase que va dirigida sobre todo a los violentos, que por muchos años han impuesto con su terrorismo el miedo y la desesperanza en nuestro país.

 

En Colombia no estamos en guerra y no lo estuvimos, solo fuimos víctimas del terrorismo que violó, asesinó, secuestró, extorsionó y ahora pretende cambiar la verdad histórica por su verdad, que no es más que una mentira para al final de los días, ser ellos las “víctimas” de los buenos que se cuentan por millones en este país.

 

El Santo Padre Francisco, invita a nuestra comunidad a “no tener miedo a la verdad, ni a la justicia”, pues está claro que solo con esas dos virtudes podremos alcanzar la “reconciliación” como hijos del mismo Dios. Pero no es una reconciliación con el asesino o violador que no sufre de arrepentimiento y que peor aún no ha pedido perdón y pagado por su crimen.

 

La verdad que es compañera de la justicia, debe estar presente en eso que insisten en llamar “paz”, pero que todos sabemos es lo que no hay, es lo que no existe. Pues la verdad es la piedra en el zapato que incomoda mucho a los terroristas.

 

Recuerdo que los narcoguerrilleros alias Iván Márquez y Jesús Santrich ante la pregunta de sí estaban preparados para pedir perdón, respondían: “(…) “quizás, quizás, quizás”.

 

El papa Francisco puntualizó que “no se puede usar la reconciliación para acomodarse a situaciones de injusticia”, como está sucediendo en nuestro país, donde con el pretexto de reconciliarnos, tendríamos que perdonar los crímenes del terrorismo, sin que los terroristas paguen cárcel y pidan perdón como corresponde.

 

El viaje del papa a Colombia se podrá usar para muchas cosas, pero no para decir que le dio un espaldarazo al proceso de impunidad con las FARC. Hay que leer muy bien, pues dijo que “Todo esfuerzo de paz sin un compromiso sincero de reconciliación será un fracaso.”

 

Y es que en los términos en los que se confeccionó el proceso con las FARC no hubo verdad y menos justicia, por lo mismo, solo el fracaso se cierne sobre tan mal logrado “negocio”.

 

Las FARC no han entregado verdad, sobre los niños en su poder que son más de tres mil, sobre los más de 700 desaparecidos, sobre su riqueza para reparar a los afectados con su terrorismo; la guerrilla no entregó sino engaño y burla, recuerden que para sus víctimas ofrecieron, palos de escoba, traperos, cucharas, pocillos y platos.

 

El mensaje del Santo Padre fue claro, hay que buscar la paz que viene del alma y de Cristo Jesús, hay que reconciliarse a la luz de la justicia y la verdad, para que se pueda cambiar la historia de dolor de nuestro sufrido pueblo, víctima de un terrorismo que no quiere la paz, solo quiere el poder.

 

 

(FIN)