Constancia/ Gobierno debe resolver las deplorables condiciones nutricionales que padece comunidad de La Guajira

Bogotá, 21 de abril 2015 (CD). Constancia radicada por el senador Honorio Henríquez en la Sesión Plenaria del Senado de la República, frente a la lamentable situación de desnutrición que padecen los guajiros:

“Recogiendo el sentir de la comunidad y de lo expresado por ellos en nuestra visita al departamento el pasado fin de semana, hoy quiero referirme a las deplorables condiciones nutricionales que padecen las comunidades de La Guajira quienes están viendo día a día cómo sus niños mueren literalmente de hambre mientras el Gobierno Nacional no toma las decisiones necesarias para garantizar el derecho fundamental a la vida de estos colombianos.

Las cifras del DANE arrojan que de mil niños menores de cinco años nacidos vivos, falleció el 38,9% durante el 2012, lo que corresponde a 389 menores por cada 1.000. Por su parte, los grupos indígenas aseguran que, en los últimos cinco años, han muerto más de 4.700 menores en el departamento de La Guajira, lo cual los está llevando al exterminio según denuncia, Javier Rojas Uriana, representante legal de la Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas Wayuu Shipía Wayuu.

Por otro lado, en informe presentado durante primer trimestre de 2015, la Defensoría del Pueblo manifiesta que en este departamento “se vienen presentando muertes evitables de niños y niñas en su mayoría indígenas por desnutrición severa grado III”. El 68% de la población que allí habita está constituido por personas en el ciclo de vida de primera infancia, adolescencia y juventud.

Los municipios de Uribia, Maicao y Manaure son los más afectados por el abandono del Estado donde la escasez de agua potable hace imposible el sustento de cultivos para autoconsumo de las comunidades. Por otro lado, el difícil acceso a la zona por el deficiente estado de la red vial terciaria hace difícil el acceso a una buena nutrición.

Por ello, es inaceptable que La Guajira tenga que padecer esta situación inhumana e injusta, violando todos los derechos humanos. Solicito a Juan Manuel Santos, al Ministro de Vivienda, a la Directora del ICBF, que fijen sus ojos en esta zona del país y que lidere a conciencia estrategias que ayuden a salir a la comunidad de la crisis humanitaria en la que se encuentra sumida.

No podemos seguir permitiendo que más niños sigan muriendo por esta causa. Dejemos la indolencia a un lado e invito al Gobierno Nacional para que cambie las promesas por soluciones reales articuladas con las comunidades indígenas que garanticen la vida de los 930 mil habitantes del departamento que más aporte de regalías hace a la Nación”. (Fin)