Constancia/ ¿Qué clase de Justicia defiende este Gobierno?: Senador Jaime Amín

Bogotá, 24 de marzo de 2015 (CD). El siguiente es el texto de la constancia radicada por el Senador Jaime Amín durante la sesión plenaria.

De suerte que el Estado Islámico publicita un video en donde de manera infame quema vivo a un soldado jordano y la indignación mundial no se hace esperar. Y aquí, según acabamos de escuchar al Senador José Obdulio Gaviria, las Farc hacen lo propio con un soldado del Ejército de Colombia y no recibe el más mínimo rechazo por parte del Jefe del Estado ¡Ave María! ¡Cómo han cambiado los tiempos!

Señora presidenta, yo quiero retrotraerme un poco a lo que ocurrió la semana pasada y que no puede pasar desapercibido y tampoco este Congreso de agache.

La semana anterior los cimientos de justicia en Colombia se ‘cimbronearon’, cuando en una entrevista a un medio radial el magistrado Jorge Pretelt hizo unas sindicaciones de suyo, muy graves, absurdamente graves, frente a las cuales ni la opinión pública ni los poderes institucionales pueden pasar agachados.

Casi a la manera de Sansón y los filisteos el doctor Pretelt ha dicho que era, y que es, y que probablemente será, una costumbre inveterada el permitir que las viejas mañas perturben los despachos judiciales. Y no pasó nada.

Luego de la entrevista difundida profusamente y que el país atónito conoció, de suerte que se enteró el país, y no por arte de birlibirloque, sino por boca nada más y nada menos que del expresidente, o del presidente saliente, de la Corte Constitucional, que todos los magistrados, o la mayoría de ellos, de los cuales además dio nombres propios, tienen de suyo costumbres que se le atribuían a la politiquería y a la corrupción. Y el Gobierno como respuesta solamente ha procurado acudir a la ‘reunionitis’, una, dos y tres reuniones, en Palacio con los altos funcionarios y los altos dignatarios de las cortes en Colombia ¡Qué vergüenza!

¿Qué tienen que ir a hacer los señores presidentes de las altas cortes a discutir con el Jefe del Estado y los altos funcionarios del Gobierno Santos?

Mi profesor de Derecho Penal, que murió asesinado en Barranquilla, acudía en esas cátedras magistrales a los aforismos latinos y yo recuerdo uno que decía: Quod non est in actis non est in mundo, lo que no está en los autos y sentencias no existe para el mundo; y resulta que aquí los magistrados y los fiscales, y el jefe de los fiscales, han acudido a los micrófonos para impartir justicia y para dictar autos, y para, en otras tantas veces, hacer absoluciones de personas que están en un antejuicio ¿Qué clase de justicia tiene Colombia? ¿Qué clase de justicia defiende este Gobierno?

No puede ser, como le dije yo al señor Fiscal en una cumbre que para este efecto del equilibrio de poderes se citó en la sala interinstitucional de la justicia, donde estaban todos los altos presidentes de las cortes y estaba el señor Fiscal, le dije: señor Fiscal, cada loro en su estaca, a propósito de aquella insinuación que le hacía a los jueces y fiscales del país para que entraran en paro desde Cartagena ¡respete las competencias del Congreso! Y se lo vuelvo a decir hoy, porque ahí están en la Constitución Política de Colombia cuáles son las atribuciones del Fiscal y cuáles son las atribuciones de las cortes, del Gobierno y del Congreso.

Nosotros tenemos que decir las cosas sin ningún tipo de eufemismo, llamándolas por su nombre, lo que ocurrió la semana pasada es un auto cabeza de proceso que nosotros esperamos que las autoridades investidas constitucionalmente procuren prontamente las investigaciones y no esperar a que la ‘comisión de absoluciones’ de la Cámara de Representantes dé ningún juicio de valor frente a eso, porque ni el país lo espera ni nosotros le creemos, aun siendo congresistas.

Y termino con una reflexión frente al tema del equilibrio de poderes:

En lo personal, como ciudadano, como congresista, pero también como abogado, experto en Derecho Constitucional digo lo siguiente, como profesor que he sido de universidades: no puede volverse el proyecto de acto legislativo de equilibrio de poderes en una mampara, para que el Gobierno Santos con la Unidad Nacional pongan esa nueva ponencia que, de alguna manera subrepticiamente quieren presentar, como lo advirtió la Senadora López rápidamente para que se le dé un quinto debate en la segunda vuelta legislativa.

Queremos un tribunal de aforados con dientes, pero donde se haga claramente una distinción entre el único funcionario público en Colombia que tiene derecho a un juicio político que es el Presidente de la República, a manera del impeachment en los Estados Unidos. De resto todos somos mortales sometidos a la Justicia.

Y yo personalmente creo, y es una opinión que he sopesado mucho y la sostengo: mientras haya una instancia del Congreso de la República, llámese Comisión de Acusaciones, llámese plenaria de Cámara o de Senado, interviniendo en un juicio político, nunca habrá resultados. Por eso tenemos que dejar un tribunal con dientes.

Y el Centro Democrático ha recibido en mis manos la ponencia que el Gobierno tiene para este segundo debate y le vamos a hacer una alta radiografía para ver si, como en la primera, podemos compartir algunas cosas o si definitivamente como hice yo en nombre de mi partido, nos apartamos en la primera ponencia.

Señora presidenta y colegas del Senado: termino repitiendo que así como el país observó atónito el estremecimiento del poder Judicial la semana anterior por cuenta de uno de sus más altos representantes, aún estamos esperando que las altas cortes tomen decisiones de fondo, razonadamente y sin escurrir el bulto y le entreguen al pueblo colombiano, de frente, sin ningún tipo de miramiento, la alta cuota de responsabilidad que les cabe en esta enorme crisis.

(FIN)